
El Reino Unido y Japón han formalizado un acuerdo que permitirá el despliegue de aviones F-15 japoneses en territorio británico, marcando así el primer envío de este tipo de aeronaves a Europa. En una conferencia de prensa conjunta que tuvo lugar tras una reunión en Japón, los ministros de Defensa de ambos países destacaron que Londres y Tokio establecerán una cooperación “sin precedentes” en el ámbito de la seguridad, según lo informado por Europa Press. El jefe de Defensa británico, John Healey, enfatizó que “la relación del Reino Unido y Japón es vital para la seguridad regional y global”, subrayando la necesidad de implementar medidas que fomenten la colaboración en aspectos “técnicos y de entrenamiento”. Healey añadió que, a través de una mayor cooperación, ambos países están evolucionando hacia ser “dos de los socios de defensa más cercanos del mundo”, y que el despliegue de los F-15 japoneses facilitará un “contacto cercano con las unidades del Ejército” británico. En la misma línea, el ministro de Defensa japonés, Gen Nakatani, elogió la postura del Reino Unido en cuanto a la garantía de seguridad en la región del Indo-Pacífico, expresando su “grave preocupación por las acciones de China en el mar de China Meridional, donde está tratando de expandir su presencia”. Nakatani afirmó que “es extremadamente importante que reforcemos nuestros compromisos en las regiones Euroatlántica y en el Indo-Pacífico”, y confirmó la presencia de un portaaviones británico en aguas japonesas, el cual tiene programado salir del país el 2 de septiembre. Además, es relevante mencionar que el Reino Unido y Japón están colaborando en el desarrollo de un avión de combate de sexta generación a través del Programa Aéreo de Combate Global (GCAP, por sus siglas en inglés), en el que también participa Italia. Este nuevo caza, que se espera entre en servicio en 2035, será uno de los aviones de combate “más avanzados, interoperables, adaptables y conectados del mundo”, según los ingenieros involucrados en su desarrollo. La aeronave estará equipada con un sistema de armas inteligente, una cabina interactiva basada en software, sensores integrados y un radar de nueva generación que será capaz de proporcionar 10.000 veces más datos que los sistemas actuales.