El mercado automotor argentino muestra señales de recuperación tras la devaluación, con un aumento en patentamientos y proyecciones optimistas para 2024.
Cuando los ejecutivos del sector automotriz expresaban la necesidad de esperar a la segunda mitad del año para evaluar el impacto de la devaluación y la significativa caída en las ventas de automóviles 0 km en 2024, parecían recurrir a un recurso que evoca recuerdos poco alentadores en Argentina. Frases como “hay que pasar el invierno” o “hay que esperar al segundo semestre” han sido utilizadas en el pasado por gobernantes que prometían mejoras. Sin embargo, las proyecciones de las terminales argentinas resultaron ser acertadas. Tras una baja en junio, se comenzó a observar una recuperación en los dos meses siguientes, lo que permitió reducir la brecha, primero al pasar a valores positivos y luego a una mejora notable.
La caída del 25,2% en junio fue seguida por una apreciable mejora en julio, donde el saldo negativo se redujo a solo un 4% en comparación con el mismo mes de 2023. Aunque el resultado de julio generó cierta decepción al conocerse, aún mostraba cifras en rojo en las planillas del SIOMAA, lo que pareció anticipar lo que vendría. En agosto, se registró por primera vez un aumento en los patentamientos de vehículos utilitarios livianos, con una mejora del 4,9% en comparación interanual. Las cifras de septiembre, que se conocerán oficialmente este lunes, podrían representar un incremento de más del 25% respecto al mismo mes del año anterior.
Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, comentó el domingo en São Paulo, Brasil, que “no sé si llegaremos a 40.000 unidades, posiblemente quedemos en 39.000 altos, pero aún así serán muy buenos para la industria”. Es importante tener en cuenta que, en este contexto, la referencia de 2023 es real. En este momento, el país se encuentra inmerso en una intensa campaña electoral, y el ministro de Economía, Sergio Massa, había paralizado las importaciones debido a la falta de dólares en las reservas del Banco Central, lo que generó un colapso en el mercado. Esta situación se tradujo en una alta demanda y una escasa oferta, lo que resultó en sobreprecios y demoras de hasta seis meses en la entrega de unidades.
Los números indican que en el pasado se vendieron 31.389 vehículos livianos, como pick-ups y furgones, lo que representa una disminución del 15% en comparación con 2022, cuando se patentaron 32.386 unidades. En términos de patentamientos, se espera que la cifra sea un 27% inferior a la de 2023 y un 23% menor que en 2022, lo que tiene un valor significativo en comparación. Zuppi, al referirse a la situación económica del primer semestre, mencionó que “todos saben lo que pasó en la economía argentina, un ajuste económico grande e importante cambió todo, los precios y los salarios recuperaron la diferencia, lo que provocó que tuviéramos una retracción. Tuvimos 174.000 contra 222.000 del año anterior, casi un 30% menos, entre otros factores”.
Sin embargo, Zuppi también destacó que hay un desarrollo positivo, ya que “miramos la tendencia de lo que está pasando, y puede haber una estimación alcista para el segundo semestre”. La proyección indica que se podrían alcanzar entre 206.000 y 203.000 unidades. Con estas cifras, se estima que el total podría cerrar en 380.000 unidades, lo que representaría un 18% de empate técnico con los 380.743 nuevos vehículos registrados en el escenario anterior. A medida que se avanza hacia el próximo trimestre, se comienza a observar una mejora tras las bajas pronunciadas de mayo, con un crecimiento cercano al 15%.
Zuppi afirmó que “estimamos que podríamos llegar a más de 425.000 unidades. Si cerramos nuevamente en ese número, entonces tenemos que considerar el porcentaje de estacionalidad”. Argentina históricamente ha tenido un patrón estacional, aunque en los últimos años ha sido difícil medir las diferenciaciones. Se toma como referencia un promedio normal de 480.000 unidades al año, lo que permite afirmar que se podrían alcanzar las 425.000 unidades. Para contextualizar la estacionalidad, también se mencionó que en octubre se pudo registrar un total de 39.688 patentamientos. Si se mantuviera el escenario mensual de octubre, se repetiría, o al menos se mantendría un mínimo, en la siguiente medición. Esto implica que deberían venderse un promedio de unas 31.500 unidades en los meses restantes, con un cambio esperado de 17.400 a 18.360 en diciembre, y un total de 36.000 en noviembre. Las cuentas parecen indicar que el panorama es favorable.

