El portavoz del Poder Judicial de Irán, Asghar Jahangir, anunció este domingo que se aplicarán “fuertes castigos” a quienes inciten a la violencia durante las recientes protestas en el país.
En una conferencia de prensa celebrada en Teherán, Jahangir afirmó que la Judicatura tomará medidas severas contra aquellos que hayan promovido la violencia, advirtiendo que los castigos serán tales que los infractores “lamentarán sus acciones”. Además, el portavoz reveló que ya se han iniciado investigaciones contra individuos que lideraron las manifestaciones en diversas ciudades de Irán.
Las protestas en Irán comenzaron a finales de diciembre, impulsadas por comerciantes de Teherán que se manifestaron en respuesta a la caída del rial, la moneda nacional. Con el tiempo, las movilizaciones se expandieron por todo el país, exigiendo el fin de la República Islámica. El clímax de estas manifestaciones se produjo el 8 y 9 de enero, cuando se registraron explosiones de protestas en múltiples localidades.
El fiscal de Teherán, Ali Salehi, también se pronunció sobre la situación, asegurando que la respuesta de la Justicia será “firme, disuasoria y rápida”. Salehi desmintió las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había declarado que Irán había decidido suspender las ejecuciones de manifestantes tras amenazar con “una acción muy contundente” si se procedía a ahorcar a los detenidos.
Por su parte, el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, declaró que el país no se dirigirá hacia la guerra, pero que no permitirá que los “criminales internos e internacionales” queden sin castigo. Jameneí responsabilizó a Trump de la muerte de “varios miles de personas” durante las protestas, cifra que coincide con estimaciones de organizaciones opositoras en el exilio, que sitúan el número de fallecidos en 3.428.

