
La deuda de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alcanzado los 57.250 millones de dólares, un aumento del 36% desde la firma de un nuevo acuerdo en abril de 2025.
Desde que el 11 de abril de 2025, Argentina firmó un nuevo programa de facilidades extendidas con el FMI, su deuda ha crecido significativamente, consolidando al país como el principal deudor del organismo. Este incremento representa un 34,5% del total de los créditos pendientes de cobro por parte del FMI. En comparación, hace un año, la deuda era de 31.100 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes a aproximadamente 42.047 millones de dólares. Actualmente, la deuda se sitúa en 41.789 millones de DEG, lo que equivale a 57.250 millones de dólares al tipo de cambio actual.
El aumento en la deuda se ha dado en un contexto de dificultades económicas para Argentina, que ha luchado por acumular las reservas monetarias necesarias para enfrentar las turbulencias cambiarias y cumplir con sus obligaciones de deuda. El acuerdo firmado por el gobierno de Javier Milei, el número 23 en la historia de pactos con el FMI, tenía como objetivo principal fortalecer las reservas del Banco Central, con un total de créditos de 20.000 millones de dólares, de los cuales 12.398 millones fueron desembolsados poco después de la firma.
El programa incluye un total de nueve revisiones, cuya aprobación es crucial para el desembolso de nuevos fondos. La primera revisión se completó en julio de 2025, donde Argentina cumplió con las metas de ahorro fiscal y la restricción de emisión monetaria, pero no logró alcanzar el objetivo de reservas, lo que llevó al FMI a otorgar un ‘waiver’ para aprobar un desembolso de 2.083 millones de dólares en agosto. Además, el organismo flexibilizó las metas futuras de reservas.
La segunda revisión, que es necesaria para un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares, comenzó en febrero con la visita de una misión del FMI a Buenos Aires, pero aún no ha concluido. El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, se reunirá la próxima semana con autoridades del FMI en Washington, donde se llevarán a cabo las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial entre el 13 y el 18 de abril.
Consultores privados han señalado que Argentina ha vuelto a incumplir la meta de reservas netas. Tras la flexibilización en la primera revisión, el país debía alcanzar reservas netas negativas de 1.000 millones de dólares al cierre de 2025, pero terminó el año con un saldo negativo de 14.000 millones de dólares. Esto sugiere que Argentina podría necesitar otra dispensa para que la segunda revisión sea aprobada y así recibir el nuevo desembolso.
Argentina enfrenta además pesados vencimientos de deuda, incluyendo compromisos con el propio FMI. Desde la firma del nuevo programa, el país ha cancelado vencimientos por un total de 3.024 millones de dólares, correspondientes a capital e intereses del préstamo de 44.500 millones acordado en 2018 y refinanciado en 2022. En lo que resta de 2026, Argentina debe cancelar 3.605 millones de dólares al FMI, con el próximo vencimiento programado para mayo, por un monto de 805 millones de dólares.