A tres años del devastador incendio que arrasó con la escuela para ciegos Ann Sullivan en Valdivia, la comunidad educativa sigue enfrentando una profunda incertidumbre sobre el futuro del establecimiento, que permanece en condiciones precarias desde el siniestro.
El 21 de marzo de 2023, un incendio consumió por completo el recinto, que había sido fundado el 1 de septiembre de 1982, y que contaba con 40 años de historia. Desde entonces, los estudiantes han estado recibiendo clases en dos salas temporales proporcionadas por la escuela Walter Schmidt. Sin embargo, algunos apoderados han expresado su preocupación, señalando que las condiciones de hacinamiento dificultan el desarrollo normal de las actividades educativas.
En el momento del incendio, la escuela contaba con doce estudiantes matriculados, pero actualmente solo seis permanecen, ya que varios padres optaron por retirar a sus hijos debido a las condiciones inadecuadas de enseñanza. Aunado a esto, un día antes del inicio del año escolar 2026, se recibió la instrucción de reducir el espacio a una sola sala, aunque esta decisión fue revertida gracias a la intervención de la comunidad educativa.
Macarena González, kinesióloga de la escuela, comentó sobre la complejidad de trabajar en estas condiciones, afirmando que “los estudiantes obviamente requieren un espacio adaptado para desplazarse y desarrollar las actividades que se realizan en el colegio”. Por su parte, Sebastián Riffo, psicólogo del establecimiento, expresó que la comunidad educativa mantiene la esperanza de que la escuela pueda reubicarse en su antiguo local, situado en el pasaje 6, cerca de las avenidas Simpson y Pedro Montt. Sin embargo, lamentó que, tras tres años, solo han tenido reuniones sin resultados concretos, lo que ha dejado a la comunidad en una “nube de incertidumbre” sobre el futuro del establecimiento.
La escuela Ann Sullivan es el único centro especializado en la atención de personas ciegas o con baja visión desde Concepción hacia el sur del país. Ante la falta de avances en la reconstrucción del recinto, los profesionales de la institución han comenzado a temer por la posible desaparición de la escuela, lo que representaría una pérdida significativa para la comunidad que depende de sus servicios.

