
La congresista colombiana Ángela Vergara ha denunciado la detención de su hijo, Rafael Alfonso Vergara, de 22 años, por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), donde lleva 20 días recluido.
Vergara, quien es miembro del Partido Conservador de Colombia, hizo pública la situación de su hijo a través de un video en redes sociales, en el que solicitó la intervención urgente del Gobierno colombiano y de la Cancillería para asegurar su retorno y protección, así como la de otros colombianos en circunstancias similares. En su mensaje, la congresista expresó: “Un joven que siquiera tiene una infracción de tránsito, pero que él y al igual de muchos colombianos están viviendo un martirio, que no han podido regresar a su país, que necesitan la intervención urgente del Estado. Es por eso que hoy como madre les pido ayuda”.
La representante a la Cámara indicó que su hijo contaba con un permiso de trabajo, un número de sanidad social y tenía programada una audiencia para 2028 para tratar sus trámites de asilo. Sin embargo, Vergara denunció que su hijo ha estado “encadenado en unas condiciones inhumanas” mientras espera la resolución de su situación legal. “Lleva 18 días encarcelado”, agregó.
A pesar de haber estado al tanto de la situación de su hijo desde hace semanas, Vergara decidió hacer pública la denuncia debido a lo que describió como un “desgaste emocional profundo”. En su mensaje en la plataforma X, la congresista manifestó: “Alzo la voz desde lo humano por las familias que sufren sin ayuda; por colombianos que hoy son tratados como delincuentes sin serlo. Hombres y mujeres que llevan meses privados de la libertad, esperando un vuelo para regresar a casa o una intervención del Estado colombiano que les devuelva la esperanza”.
Un informe reciente de CBS, basado en datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), reveló que cerca de seis de cada siete migrantes detenidos por el ICE en el primer año de la administración del presidente Donald Trump no tienen antecedentes criminales violentos. Además, cerca de cuatro de cada diez detenidos no tienen ningún antecedente criminal, y muchos solo enfrentan acusaciones por infracciones civiles de inmigración, como la permanencia irregular en el país o el sobrepaso del tiempo permitido de estadía.
Una investigación de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) documentó que, entre febrero y septiembre de 2025, un promedio mensual de 6.000 migrantes latinos sin antecedentes penales fueron ingresados en centros de detención.