El expríncipe Andrés, hijo de la reina Isabel II, fue arrestado el jueves, día en que cumplió 66 años, bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, en el marco de una investigación relacionada con su conexión con Jeffrey Epstein. Este arresto marca un hito en la historia de la realeza británica, ya que es el primer miembro de alto rango de la familia real detenido desde el rey Carlos I, hace casi 400 años.
Andrew Mountbatten-Windsor, nacido en 1960, es el tercer hijo de la reina Isabel II y el príncipe Felipe. A lo largo de su vida, ha sido objeto de controversias, especialmente por sus vínculos con Epstein, un financiero estadounidense condenado por abuso sexual de menores. La investigación actual se centra en su tiempo como representante especial de Gran Bretaña para el comercio y la inversión internacionales, cargo que ocupó desde 2001. Durante este periodo, se le acusa de haber entregado documentos oficiales del gobierno británico a Epstein, lo que ha suscitado serias preocupaciones sobre su conducta.
Conocido en los medios como “Air Miles Andy” por sus frecuentes viajes financiados por los contribuyentes, Andrés ha estado en el centro de la atención mediática por sus relaciones personales y financieras. Su amistad con Epstein ha sido especialmente problemática, y en 2011 se vio obligado a renunciar a su cargo comercial debido a la creciente inquietud pública sobre esta relación. En 2015, surgieron acusaciones en documentos judiciales de Estados Unidos que afirmaban que Andrés había tenido relaciones sexuales con Virginia Roberts Giuffre, quien era menor de edad según la ley estadounidense en ese momento. El expríncipe ha negado estas acusaciones, afirmando no haber conocido a Giuffre.
La situación de Andrés se complicó aún más tras una entrevista en 2019 con la BBC, donde intentó minimizar su relación con Epstein, lo que resultó en una fuerte crítica pública. En respuesta a la presión, anunció que se retiraba de sus funciones públicas y benéficas. En agosto de 2021, Giuffre presentó una demanda en su contra, lo que llevó a Andrés a llegar a un acuerdo extrajudicial sin admitir culpabilidad, aunque reconoció el sufrimiento de Giuffre como víctima de trata sexual.
Recientemente, la publicación de millones de documentos de Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha reavivado el escrutinio sobre Andrés. En octubre, el rey Carlos III despojó a su hermano de sus títulos de príncipe y duque de York, además de desalojarlo de su residencia en Royal Lodge, Windsor. A pesar de haber perdido sus títulos, Andrés sigue siendo el octavo en la línea de sucesión al trono británico, y cualquier cambio en su posición requeriría una modificación legislativa.
Andrés se casó con Sarah Ferguson en 1986, con quien tuvo dos hijas, la princesa Beatrice y la princesa Eugenie, antes de divorciarse en 1996. Ferguson también ha enfrentado cuestionamientos sobre su relación con Epstein. El arresto de Andrés se produce en un contexto de creciente presión sobre la familia real británica y sus vínculos con figuras controvertidas.

