En medio de intensas protestas en Irán, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, enfrenta un creciente cuestionamiento sobre su gobierno, marcado por la represión y la violencia.
Las manifestaciones, que han dejado un saldo trágico de al menos 3.428 muertos en 18 días, son impulsadas por el descontento popular ante el deterioro de las condiciones económicas y la depreciación del rial. Estas protestas son consideradas las más masivas que ha enfrentado Jamenei desde que asumió el poder en 1989, tras la Revolución Islámica que derrocó al monarca Reza Pahlavi.
Alí Jamenei, de 86 años, ha sido una figura central en la política iraní desde la revolución de 1979, cuando se convirtió en uno de los principales críticos de la familia real. Su ascenso al liderazgo supremo se produjo tras una enmienda constitucional que le permitió ocupar el cargo, a pesar de no cumplir con todos los requisitos establecidos en ese momento. Desde su nombramiento, ha ejercido un control absoluto sobre el país, siendo el jefe de las Fuerzas Armadas y el responsable de nombrar a los altos funcionarios del Poder Judicial.
A lo largo de su mandato, Jamenei ha respondido con mano dura a las protestas, reprimiendo violentamente movilizaciones estudiantiles en 1999, las manifestaciones de 2009 y las revueltas de 2019. La represión más reciente se produjo tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, lo que desató una ola de protestas que fueron sofocadas con extrema violencia, resultando en cientos de muertes.
Las actuales manifestaciones han sido calificadas por Jamenei como acciones de “vándalos” apoyados por Estados Unidos e Israel. En un discurso reciente, el líder supremo arremetió contra el expresidente Donald Trump, acusándolo de tener “las manos manchadas de sangre” debido a los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes. A pesar de su retórica, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán instó a Trump a evitar errores pasados y buscar soluciones diplomáticas a la crisis.
La situación en Irán continúa siendo tensa, con la comunidad internacional observando de cerca los acontecimientos y las posibles repercusiones de la creciente inestabilidad en la región.

