En la tarde del pasado miércoles, la Contraloría General de la República envió un oficio a la Dirección General de Concesiones (DGC) solicitando un informe detallado sobre las problemáticas que afectan la operación del aeropuerto de Santiago, especialmente en lo que respecta al ingreso de viajeros internacionales y la salida de pasajeros hacia vuelos nacionales e internacionales. Esta solicitud surge en un contexto donde la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) ha expresado su preocupación por los inconvenientes que enfrentan los pasajeros en el principal terminal aéreo del país.
Pronunciamiento de Fedetur
La presidenta ejecutiva de Fedetur, Mónica Zalaquett, destacó que este es un problema que el gremio ha estado exponiendo durante varios meses, subrayando el impacto negativo que tiene en la experiencia de los pasajeros. Zalaquett mencionó que “donde se reportan continuas molestias por las largas filas y tiempos de espera que se registran en las zonas de embarque y policía internacional, lo que afecta la imagen país”.
Además, la representante de Fedetur indicó que han mantenido reuniones con el Ministro de Transporte, la Ministra de Obras Públicas, la concesionaria Nuevo Pudahuel y otros actores relevantes para discutir cómo mejorar la coordinación y resolver las deficiencias operativas del aeropuerto. Zalaquett enfatizó que “nos parece muy pertinente que la Contraloría solicite estos antecedentes, que permitan determinar por qué se están originando estas fallas y a partir de esa información, que los entes responsables definan las medidas para solucionar los inconvenientes con sentido de urgencia”.
Reacciones de la Asociación Chilena de Líneas Aéreas
Por su parte, la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (Achila) también se pronunció sobre la situación actual en el aeropuerto. La gerente general de Achila, Carolina Simonetti, afirmó que es crucial que en la discusión de la Ley de Presupuesto en curso se considere un aumento significativo de recursos para que la Policía de Investigaciones (PDI) pueda incrementar su dotación en el aeropuerto. Según Achila, la infraestructura de casetas disponibles no está siendo utilizada de manera óptima debido a la falta de personal, y el sistema de tótems de autoatención presenta diversas falencias que lo hacen poco eficaz y lento.
Simonetti comentó que “somos conscientes que las autoridades de la PDI han realizado esfuerzos importantes para impulsar avances tecnológicos, sin embargo, el sistema actual está lejos de cumplir con los estándares de eficacia y rapidez que se espera de una tecnología como la que está en funcionamiento en otros países de la región”.
Perspectivas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo
Desde la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), también se han manifestado sobre la urgencia de abordar esta problemática. La gerente general de IATA señaló que “es una buena noticia que la Contraloría se interese en un problema que tenemos como país hace un año”. Sin embargo, enfatizó que la responsabilidad de resolver esta situación recae actualmente en la PDI, que es la entidad encargada del control migratorio de las personas que entran y salen del país.
La representante de IATA explicó que, en primer lugar, es necesario aumentar la dotación de personal y, posteriormente, mejorar la tecnología de los módulos de autoatención. “Creemos que en el cortísimo plazo, de cara a la temporada, requerimos mayor dotación, lo que es básicamente tener del orden de 25 a 30 funcionarios de PDI atendiendo la entrada o la salida, porque aquí está en juego nuestra imagen país”.
La situación actual en el aeropuerto de Santiago es crítica, y las organizaciones involucradas están trabajando para encontrar soluciones que mejoren la experiencia de los pasajeros y la imagen del país en el contexto de la recuperación del turismo.

