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Análisis revela la heterogeneidad en la recuperación económica tras el crecimiento del PBI

Los sectores exportadores impulsan la recuperación
Los sectores exportadores impulsan la recuperación

La actividad económica en el país ha mostrado un repunte en los últimos meses, aunque este proceso de recuperación se caracteriza por una notable heterogeneidad entre los diferentes sectores. Mientras algunos sectores están mejorando de manera decidida, otros continúan rezagados. Esta situación se observa incluso dentro de los rubros más importantes, como la industria. Tras un aumento del Producto Bruto Interno (PBI) del 3,9% en el tercer trimestre del año, los primeros datos anticipados para el último cuarto del año sugieren que esta tendencia podría continuar, aunque no está claro si se mantendrá con la misma fuerza o si será más moderada. En este contexto, el dato oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) sobre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de octubre mostró un leve descenso del 0,6% mensual, con una caída interanual del 0,7%.

Informe de la consultora Invecq

En su informe de balance para el año 2024, la consultora Invecq destacó que la economía culminará con un crecimiento cercano al 3%, lo que representa una contracción menor a la esperada. Sin embargo, la consultora también señaló que persisten fuertes heterogeneidades sectoriales, las cuales se expresan en dos bloques. El primer segmento incluye aquellos sectores relacionados con el sector externo, como la agricultura, la pesca y la minería, que han registrado una expansión. En contraste, el segundo bloque, que abarca la demanda interna, incluyendo la construcción, el comercio y la industria, ha mostrado cifras negativas, aunque se están recuperando lentamente tras un inicio de año abrupto.

Además, el informe de Invecq indicó que el empleo ha aumentado en el sector privado, principalmente entre los monotributistas, lo que implica una mayor precarización del mercado laboral. En cuanto a los salarios, estos se encuentran en un proceso de recuperación, aunque de manera lenta y heterogénea. Por ejemplo, los salarios de los trabajadores privados registrados se sitúan por debajo de los niveles de octubre de 2023 en términos reales, con una caída del 2,7%, mientras que los salarios públicos han disminuido un 18,6%.

Situación de la industria manufacturera

La situación en la industria manufacturera también refleja esta heterogeneidad. Según Orlando J. Ferreres, la actividad industrial ha mostrado un rebote notable, aunque se ha visto afectada por el ajuste económico y la disminución de los ingresos de la población. Los datos recopilados indican un retroceso del 0,3% en la producción industrial, con una caída mensual del 0,9% tras la baja observada en octubre. Ferreres destacó que se está observando una exacerbación en la industria, donde la producción de alimentos, especialmente en el complejo aceitero, ha equilibrado las caídas en otros sectores. Sin embargo, los minerales metálicos, que están vinculados a la construcción, han presentado la peor evolución.

En este sentido, Ferreres concluyó que, al mirar hacia 2025, se espera que un orden macroeconómico y el florecimiento del crédito ayuden a mejorar la situación de los sectores rezagados. No obstante, advirtió sobre los riesgos que podría conllevar cualquier tipo de apertura comercial que sea disruptiva para los sectores protegidos.

Perspectivas de la UIA y la Fundación FIEL

La semana pasada, la Unión Industrial Argentina (UIA) afirmó que, aunque se han comenzado a observar ciertas mejoras, el panorama sigue siendo heterogéneo y el crecimiento se mantiene débil, con un ritmo gradual. Una encuesta reciente entre las empresas asociadas reveló que, por primera vez desde julio de 2022, las firmas han superado sus niveles de caída, aunque todavía no se ha alcanzado un criterio de superación en ventas internas y exportaciones.

Por otro lado, la Fundación FIEL reportó en noviembre que la actividad económica muestra una heterogeneidad del 1% en relación a los sectores. En su análisis, se observó que entre las ramas de actividad, los metales han registrado una caída acumulada del 24,3% desde enero hasta noviembre, seguidos por el sector automotriz con un descenso del 18,4%. En contraste, el sector de bebidas ha mostrado un crecimiento, principalmente gracias al aporte de harinas y aceites, que ha compensado el deterioro generalizado en otras bebidas. Además, el sector de químicos y plásticos ha experimentado un efecto combinado debido a paradas programadas y un ligero aumento en la refinación de petróleo, que ha comenzado a partir de la capacidad instalada.

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