El líder encarcelado del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, ha realizado un llamado a la entrega de armas con el objetivo de poner fin a un conflicto que ha perdurado durante 40 años y que ha resultado en la muerte de más de 45.000 personas en enfrentamientos y atentados.
En un mensaje que fue leído durante una rueda de prensa por miembros del DEM, un partido pro kurdo y progresista, Öcalan expresó: “Todos los grupos deberían abandonar las armas. El PKK debería disolverse. Hago este llamamiento y asumo la responsabilidad histórica”. Este mensaje fue transmitido en vivo desde un hotel en Estambul, donde se reunieron los miembros del partido con Öcalan, quien ha estado cumpliendo una cadena perpetua desde 1999.
El PKK es considerado un grupo terrorista por Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea. En su mensaje, Öcalan recordó que la guerrilla fue establecida en un contexto de opresión y rechazo hacia los kurdos. Este pronunciamiento representa un nuevo intento de resolver el conflicto, que se inició en octubre pasado cuando Devlet Bahçeli, líder del partido ultranacionalista MHP y aliado del presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, sugirió que Öcalan se dirigiera al Parlamento para solicitar públicamente el cese de la violencia.
El líder kurdo también mencionó que, en el contexto creado por Bahçeli, la “determinación expresada” por Erdoğan y las posturas favorables de otros partidos, se siente motivado a hacer este llamado al desarme. “Llamo al PKK a que celebre un congreso y decida su disolución”, afirmó Öcalan en su mensaje, titulado “Llamamiento a la Paz y una Sociedad Democrática”.
En su declaración, Öcalan argumentó que en los últimos 200 años, el capitalismo moderno ha intentado desmantelar la alianza histórica entre turcos y kurdos. “Hoy, esa frágil relación histórica debe reorganizarse en un espíritu de fraternidad, sin prescindir de la fe”, continuó, enfatizando la necesidad de una sociedad democrática en Turquía.
El fundador del PKK destacó que el movimiento que él inició en 1978, con el objetivo de lograr la independencia kurda en un Estado propio, ha sido “el movimiento insurgente y violento más largo y extenso de la historia de la República” de Turquía, y que su fortaleza se derivaba de la falta de “canales democráticos”.
Además, Öcalan subrayó que no existe alternativa a la democracia en Turquía y que es necesario alcanzar un consenso. “Saludo a todos los sectores de la sociedad que creen en la coexistencia y atienden a mi llamamiento”, concluyó el mensaje de Öcalan.

