Un referéndum en Italia, realizado entre el domingo y el lunes, resultó en un rechazo a la reforma del sistema judicial propuesta por el gobierno de Giorgia Meloni, con una participación del 59% de los votantes. Según el diario Corriere della Sera, los resultados preliminares mostraron que el 54% de los ciudadanos votó en contra de la reforma, mientras que el 46% apoyó la opción de cambio.
Desde su llegada al poder en octubre de 2022, Meloni ha criticado abiertamente a los magistrados italianos, acusándolos de tener un “sesgo ideológico” en sus decisiones. La primera ministra ha señalado que estas decisiones han socavado sus esfuerzos por controlar la migración ilegal en Italia, citando fallos judiciales que favorecen a organizaciones pro migrantes. En febrero, Meloni expresó su frustración al afirmar: “¿Qué mensaje se transmite con esta larga serie de decisiones objetivamente absurdas? ¿Que el gobierno no puede intentar combatir la inmigración ilegal masiva?”
La reforma judicial que Meloni proponía incluía cambios en cinco puntos de la constitución, destacando la separación de las carreras de jueces y fiscales, que actualmente son considerados como magistrados. Esta propuesta buscaba limitar la movilidad entre estos roles, algo que es inusual en el contexto europeo.
Analistas han calificado este referéndum como una prueba crucial para Meloni, quien no había enfrentado un proceso electoral significativo desde su asunción. A pesar de que en febrero su aprobación se situaba en un 45%, esta derrota podría marcar el fin de su “luna de miel” política. Antonio Polito, analista político, sugirió que esta derrota podría indicar que Meloni ha perdido su “toque mágico”, que le había permitido mantener su popularidad a pesar de errores y controversias.
En un video tras el referéndum, Meloni reconoció la derrota y afirmó: “Los italianos han decidido. Y respetamos esta decisión. Seguiremos adelante, como siempre lo hemos hecho, con responsabilidad, determinación y respeto por el pueblo italiano y por Italia”.
El resultado del referéndum fue celebrado por varios jueces en Nápoles, quienes se reunieron para cantar el emblemático tema “Bella Ciao” en señal de victoria. Según informes, cerca de cincuenta magistrados se congregaron en el Palacio de Justicia de Nápoles para celebrar el resultado, brindando con vino espumoso y expresando cánticos en contra del gobierno.
Además, se especula que el ministro de justicia, Carlo Nordio, podría ser uno de los primeros en dejar el gabinete tras esta derrota. A pesar de las presiones de la oposición, Meloni ha descartado la posibilidad de renunciar.

