Este viernes, el Gobierno de Chile ha emitido alertas económicas a 274 reparticiones públicas, en el marco de un plan de ajuste fiscal que busca recuperar el equilibrio de las cuentas del Estado. El presidente José Antonio Kast ha enfatizado que este programa es un compromiso de su administración, con el objetivo de restablecer la estabilidad fiscal durante su mandato.
A través de un oficio enviado a cada oficina de partes, el Ministerio de Hacienda ha instruido a los distintos ministerios, subsecretarías y entidades gubernamentales a presentar un listado de prioridades y posibles adaptaciones en sus presupuestos, asegurando que “sin tocar las ayudas sociales”. Este proceso de rendición de cuentas se llevará a cabo este viernes, donde cada entidad deberá detallar sus planes de ajuste.
El plan de ajuste fiscal, liderado por el ministro Jorge Quiroz, se implementará en varias fases, comenzando con la primera fase programada para marzo de 2026. Fuentes cercanas a La Moneda han indicado que esta solicitud ha generado tensiones en varios ministerios, ya que no toma en cuenta la realidad económica y presupuestaria de cada cartera.
El ajuste fiscal se fundamenta en tres pilares: la lucha contra abusos y malas prácticas, la mejora en la eficiencia del gasto y la austeridad fiscal. En concreto, la primera fase del plan incluye una reducción del límite de gasto para 2026 de 3.000 millones de dólares, además de una disminución del gasto bruto en 800 millones de dólares, como ya había sido anunciado por el Ministerio de Hacienda.
Este ajuste tiene un carácter permanente, lo que implica que su análisis deberá considerar no solo el impacto inmediato, sino también sus efectos a mediano plazo. La responsabilidad de implementar este ajuste recae en cada ministerio y servicio, aunque la Dirección de Presupuestos se encargará de supervisar y asesorar el proceso.

