La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, ha solicitado la eliminación de los feriados irrenunciables, lo que ha llevado al Gobierno a pronunciarse sobre esta propuesta. El ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, respondió de manera contundente a la solicitud, afirmando que no se contempla la eliminación de estos feriados.
La controversia surgió tras un llamado del cardenal Fernando Chomalí, quien instó a no abrir los comercios durante el Viernes Santo, un día que no es considerado feriado irrenunciable. En este contexto, García Ruminot explicó que de los cinco feriados irrenunciables, se encuentran Navidad, Año Nuevo, los dos días de Fiestas Patrias y el 1 de mayo. “No estamos pensando en mover ninguno de esos feriados irrenunciables”, aseguró el ministro.
Al abordar la discusión sobre el Viernes Santo, García Ruminot indicó que la conversación sobre la apertura de los centros comerciales en esta fecha es recurrente, pero que no se espera llegar a una resolución antes del próximo Viernes Santo. “Es una conversación que se puede seguir dando, pero que no recae sobre un viernes que sea un viernes irrenunciable”, afirmó.
El ministro también expresó su opinión personal, señalando que, como católico, busca acoger los llamados de los líderes religiosos, pero subrayó que la economía chilena se beneficia de la llegada de turistas durante los feriados largos. “Yo creo que es perfectamente compatible el funcionamiento de los centros comerciales con la participación de las actividades religiosas”, concluyó García Ruminot.
La discusión sobre los feriados irrenunciables y su impacto en la economía y la vida religiosa en Chile continúa, con diferentes voces que abogan por la necesidad de encontrar un equilibrio entre el comercio y las tradiciones religiosas.

