A 57 años de la matanza de Pampa Irigoin en Puerto Montt, mujeres sobrevivientes claman por ayuda estatal y por recordar a las 11 víctimas de la represión policial.
La madrugada del 9 de marzo de 1969, un desalojo de terrenos ocupados ilegalmente en Puerto Montt se tornó trágico cuando carabineros, bajo órdenes del intendente subrogante Jorge Pérez y el subsecretario del Interior Juan Achurra, intervinieron en la zona. El operativo, que comenzó alrededor de las 05:00 horas, culminó en un enfrentamiento que dejó un saldo de 11 muertos y aproximadamente 70 heridos.
Durante una conmemoración en el cementerio general de Puerto Montt, familiares y sobrevivientes se reunieron para recordar a las víctimas. Entre ellos, Blanca Santana, madre de Robinson Montiel, quien tenía solo tres meses y falleció por intoxicación con gases lacrimógenos. Santana compartió que los tarros de leche que tenía para su hijo fueron perforados por las balas durante el desalojo.
Laura Loaiza, viuda de Jovino Cárdenas, también recordó el momento desgarrador en que se enteró de la muerte de su esposo. Las mujeres presentes en la ceremonia expresaron su dolor y la falta de apoyo, ya que muchas de ellas reciben pensiones de apenas 130 mil pesos, lo que les dificulta sobrevivir en su avanzada edad.
Anadelia Águila, viuda de Wilibaldo Vargas, relató que tuvo que sacar el cuerpo de su marido en una carretilla y luego trasladarlo en micro. Las otras víctimas de la matanza fueron Luis Alderete, José Aros, Guillermo Ayancán, Federico Cabrera, José Flores, Arnoldo González, David Montiel y José Santana, hombres que buscaban soluciones habitacionales tras el devastador terremoto de Valdivia en 1960.
El desalojo de Pampa Irigoin se ha convertido en un símbolo de la represión en Chile, y cada año, los sobrevivientes y familiares de las víctimas se reúnen para recordar y exigir justicia, mientras la memoria de aquellos trágicos eventos sigue viva en la comunidad.

