Un ciudadano chileno fue arrestado en Brasil tras ser acusado de realizar gestos racistas durante un partido de fútbol de la Copa Libertadores.
El detenido, Francisco Sepúlveda, de 27 años y originario de Rancagua, fue capturado en el estadio Arena Fonte Nova de Salvador, donde se disputaba el encuentro entre O’Higgins y Bahía. Las cámaras de seguridad del recinto deportivo registraron el momento en que Sepúlveda imitó a un mono en dirección a los jugadores del equipo brasileño, lo que llevó a su inmediata detención por parte de la policía local.
Tras el incidente, las autoridades retiraron a Sepúlveda del estadio y lo trasladaron a una comisaría en Salvador de Bahía. Posteriormente, la justicia brasileña decidió imponerle prisión preventiva mientras se lleva a cabo la investigación por el delito de racismo, que está tipificado como un crimen en Brasil. Este caso ha generado una gran controversia tanto en Brasil como en Chile, especialmente en un contexto donde la discriminación en el fútbol sudamericano es un tema de alta sensibilidad.
El gesto del hincha fue registrado durante el entretiempo del partido, lo que permitió a las autoridades actuar de manera rápida y efectiva. En medio de la polémica, la familia de Sepúlveda ha expresado su preocupación por su situación legal. Su madre, Isabel Vargas, declaró que su hijo “cometió un error”, pero defendió su carácter, afirmando que no es una persona violenta. Además, mencionó que la familia está enfrentando dificultades económicas para costear los gastos legales y que están buscando apoyo para afrontar el proceso judicial.
Isabel Vargas también indicó que intentarán contactar al presidente electo de Chile, José Antonio Kast, con la esperanza de recibir asistencia o gestionar el traslado de su hijo a Chile para enfrentar el juicio. “Estamos desesperados”, afirmó, al detallar que han tenido que reunir dinero para abogados y otros gastos relacionados con el caso.
Mientras tanto, Francisco Sepúlveda permanece detenido en Brasil, a la espera de nuevas decisiones judiciales. Este incidente ha reabierto el debate sobre el racismo en el fútbol y las sanciones que enfrentan quienes cometen actos de discriminación en el deporte.

