La Universidad de Chile comenzará su participación en el campeonato el próximo viernes enfrentando a Audax Italiano en el Estadio Nacional, pero lo hará sin el apoyo de 3.327 hinchas. Esta medida fue dictada por el Tribunal de Disciplina de la ANFP, que decidió prohibir el ingreso de estos aficionados, quienes se encontraban en la galería norte del Estadio Santa Laura durante el partido contra Coquimbo Unido el pasado 2 de diciembre. La sanción se impuso debido a que algunos seguidores lanzaron fuegos artificiales y encendieron bengalas, lo que provocó la interrupción del encuentro por varios minutos.
Marcelo Díaz, capitán del equipo, expresó su descontento con la decisión en una conferencia de prensa, argumentando que no se está aplicando la misma vara a todos los clubes. “A mí lógicamente me parece absolutamente malo que se haya sancionado a nuestros hinchas”, afirmó Díaz. El jugador destacó que no todos los aficionados son responsables de los actos de vandalismo y que la sanción afecta a muchos que solo desean apoyar al equipo.
Díaz también hizo un llamado a la sensatez en la aplicación de sanciones, sugiriendo que si se aplicaran de manera estricta, todos los equipos jugarían sin hinchas. “Como capitán de la ‘U’, siempre voy a defender a los hinchas, siempre voy a querer que estén en el estadio”, añadió, enfatizando la importancia de mantener el apoyo de la afición en los partidos.
El capitán concluyó su intervención manifestando su deseo de que la ANFP reconsidere la sanción y permita el regreso de los hinchas al estadio, ya que considera que es fundamental para el equipo y su localía. La Universidad de Chile se prepara para un inicio de año complicado, con la esperanza de que la situación se resuelva favorablemente para sus seguidores.

