Un reciente estudio revela un cambio en las prioridades laborales de los jóvenes chilenos, quienes valoran menos el trabajo en comparación con generaciones anteriores.
La Encuesta Monitor Social, realizada por el Observatorio Social de la Universidad del Alba, muestra que, aunque el trabajo sigue siendo considerado importante por un 93,7% de los encuestados, esta valoración disminuye notablemente entre los jóvenes de 18 a 29 años, donde solo un 47,7% lo califica como “Muy Importante“. En contraste, el 56,2% de los adultos de 30 a 44 años, el 62,2% de quienes tienen entre 49 y 59 años, y el 63% de los mayores de 60 años consideran el trabajo en esa misma categoría.
El estudio también revela que un 12,3% de los jóvenes considera que el trabajo es “Poco importante“, mientras que en los otros grupos etarios esta cifra se reduce a entre el 4% y el 0,3%. Marcelo Estrella, director del Observatorio, señala que “los datos muestran que el trabajo sigue ocupando un lugar central en la vida de las personas en Chile, pero no de manera homogénea“. Esto indica diferencias significativas entre generaciones en cuanto a las expectativas y el rol del trabajo como fuente de estabilidad y proyección personal.
En términos de prioridades laborales, el estudio destaca que un 66,5% de los chilenos valora un buen sueldo, un 61,7% un buen ambiente laboral y un 44,2% la estabilidad. Estos factores son considerados más importantes que la vocación o el sentido de pertenencia. Además, más del 60% de los encuestados percibe la automatización y la inteligencia artificial como amenazas reales para el empleo tradicional.
Estrella advierte que estos resultados plantean un debate sobre políticas públicas, educación y cohesión social, afirmando que “cuando el trabajo deja de ser visto como una vía segura de integración y progreso, el país enfrenta un desafío estructural que excede al mercado laboral“.
A pesar de la disminución en la valoración del trabajo, los niveles de satisfacción laboral se mantienen altos, con casi el 88% de los ocupados expresando estar satisfechos o muy satisfechos con su empleo. Sin embargo, un 59,5% de los encuestados se muestra poco o nada preocupado por perder su trabajo, mientras que un 37,8% manifiesta algún grado de inquietud.
Otro hallazgo relevante del informe es la percepción sobre la educación superior. Aunque tres de cada cuatro personas creen que un título universitario es importante para alcanzar objetivos laborales, esta creencia se debilita entre los jóvenes y los sectores de menores ingresos. Además, un 42,5% de los encuestados considera que es más fácil ganar dinero como influencer que a través del trabajo o los estudios, lo que desafía la narrativa tradicional sobre el mérito y la movilidad social.
Estrella concluye que “la promesa educacional aparece erosionada de manera desigual“, lo que tiene efectos profundos no solo en lo económico, sino también en lo social y cultural.

