El primer ministro británico, Keir Starmer, ha calificado de “ofensivos” y “atroces” los comentarios realizados por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que las tropas de la OTAN, incluyendo a los militares británicos, no estuvieron en el frente durante la guerra en Afganistán.
En un video publicado este viernes, Starmer expresó su indignación tras las declaraciones de Trump, quien en una entrevista con FOX News minimizó el papel de las fuerzas de la Alianza Atlántica en el conflicto afgano, que se extendió desde 2001 hasta 2021. “Permítanme comenzar rindiendo homenaje a los 457 miembros de nuestras fuerzas armadas que perdieron la vida en Afganistán. Nunca olvidaré su coraje, su valentía y el sacrificio que hicieron por su país”, afirmó el líder laborista.
Starmer continuó diciendo: “También hubo muchos heridos, algunos con lesiones que les cambiaron la vida. Por eso, considero que los comentarios del presidente Trump son ofensivos y, francamente, atroces. Y no me sorprende que hayan causado tanto daño a los seres queridos de los que murieron o resultaron heridos”.
Trump, en su entrevista, había declarado: “Nunca los hemos necesitado. Dirán que enviaron tropas a Afganistán… y lo hicieron (pero), se mantuvieron un poco rezagados, algo apartados del frente”. Estas afirmaciones provocaron una fuerte reacción en el Reino Unido, donde el secretario británico de Estado, Al Carns, quien ha estado destinado en Afganistán en cinco ocasiones y ha sido condecorado con la Cruz Militar, calificó los comentarios de Trump como “ridículos”.
Carns recordó que la única vez que se invocó el acuerdo de defensa mutua de la OTAN fue tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, cuando los aliados apoyaron a las fuerzas estadounidenses en respuesta a las acciones de Al Qaeda. Es importante destacar que el Reino Unido fue el segundo país, después de Estados Unidos, con más bajas en el conflicto, registrando un total de 457 fallecidos.
Las declaraciones de Trump han generado un debate sobre el papel de las fuerzas de la OTAN en Afganistán y han reavivado las tensiones entre el Reino Unido y el expresidente estadounidense.

