Andrés Caniulef, reconocido periodista chileno, falleció el pasado viernes a causa de un infarto al corazón, lo que ha generado una ola de homenajes y recuerdos sobre su legado en el mundo del periodismo.
Este lunes, el programa “Hay que decirlo” de Canal 13 dedicó un segmento a recordar la trayectoria de Caniulef, donde se destacó su calidad humana y profesional. La periodista Soledad Onetto, quien trabajó con él en el programa “6PM” en 2006, compartió conmovedoras anécdotas sobre su experiencia laboral junto a Caniulef. Onetto recordó que, a pesar de que Caniulef era solo un año menor que ella, lo veía como un joven aprendiz en el mundo del periodismo. “Ayer tenía el recuerdo, además, de que para mí Andrés era muy joven, era casi como si fuese un estudiante en práctica, y me doy cuenta de que tenía 48, tenía mi misma edad y yo tengo 49”, comentó.
La conductora de T13 Central también rememoró el ambiente de camaradería que existía en el programa, describiéndolo como una “pandilla juvenil” que se dedicaba a informar sobre tecnología en un formato novedoso para la televisión abierta. “Era un noticiero muy corto, era editado por Andrés Caniulef y éramos todos como una pandilla juvenil. Veníamos acá a contarles cosas a las personas sobre tecnología”, explicó Onetto.
Además, Onetto destacó que Caniulef, aunque su enfoque principal era el espectáculo, también asumió la conducción del noticiero en su ausencia, lo que representaba un paso importante en su carrera. “Él lo cuenta acá en la nota: fue el primer momento en que hizo conducción de noticiero, que probablemente ese era su sueño, y declara él en algún momento que estudió periodismo porque quería ser conductor de noticias”, añadió.
En su homenaje, Onetto subrayó las habilidades de Caniulef como periodista, describiéndolo como “talentoso” y “rápido para escribir notas, pero notas buenas, bien hechas, con muchas fuentes, con oficio”. También resaltó su capacidad para estar a la vanguardia de la información, trayendo siempre lo último en espectáculos y tecnología, y recordando su fascinación por entrevistar a grandes figuras como Madonna, a pesar de sus limitaciones con el inglés.
Andrés Caniulef dejó una huella imborrable en el periodismo chileno, siendo recordado no solo por su profesionalismo, sino también por su calidez humana y su pasión por la comunicación.

