El gobierno de Donald Trump está considerando ofrecer pagos únicos a los ciudadanos de Groenlandia como parte de una estrategia para promover la separación de Dinamarca y la eventual integración de la isla a Estados Unidos.
Según información de Reuters, asesores de alto nivel en la Casa Blanca están revisando esta propuesta, que busca establecer una relación más directa con los aproximadamente 57,000 residentes de Groenlandia, actualmente bajo la administración danesa. Aunque aún no se ha determinado un monto específico, se han discutido cifras que podrían oscilar entre 10,000 y 100,000 dólares por persona.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una serie de planes del gobierno estadounidense para lograr la anexión de Groenlandia, a pesar de la firme oposición tanto de Dinamarca como del gobierno local groenlandés. La oferta de incentivos financieros directos tiene como objetivo ganar apoyo entre la población groenlandesa, que ha mostrado resistencia a la idea de una integración con Estados Unidos.
Además de los pagos, se ha explorado la posibilidad de un eventual despliegue de fuerzas militares en la región, aunque esta opción es considerada delicada y podría aumentar las tensiones diplomáticas con Dinamarca, un aliado de Estados Unidos en la OTAN. Trump ha manifestado en varias ocasiones su interés en incorporar Groenlandia, citando razones estratégicas y económicas, así como la riqueza mineral de la isla, que es crucial para la industria militar estadounidense.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha respondido a los comentarios de Trump, afirmando que deben ser tomados en serio. En declaraciones a la emisora danesa TV2, Frederiksen advirtió que cualquier acción militar de Estados Unidos contra otro país de la OTAN tendría graves repercusiones, incluyendo la seguridad proporcionada por la alianza desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Por su parte, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha enfatizado la importancia de mantener buenas relaciones con Estados Unidos, asegurando que no se encuentran en una situación de temor a una toma de control repentina. “Queremos una buena cooperación”, afirmó Nielsen.
Líderes de varios países aliados de Estados Unidos, incluyendo Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido, han respaldado a Frederiksen, subrayando que “Groenlandia pertenece a su pueblo” y que solo Dinamarca y Groenlandia deben decidir sobre los asuntos que les conciernen.

