La controversia entre la influencer Carmen Tuitera y el futbolista Guillermo Maripán se intensifica con la divulgación de chats que evidencian la complejidad de su relación y las acusaciones mutuas que se han presentado en el ámbito judicial.
Carmen Tuitera, cuyo nombre real es Carmen Castillo, ha demandado a Maripán por la supuesta difusión de material íntimo sin su consentimiento. En respuesta, el futbolista ha llevado a la influencer a los tribunales, acusándola de hostigamiento y de liderar una campaña de desprestigio en su contra. La situación ha captado la atención del público, especialmente tras la publicación de pantallazos de conversaciones entre ambos, que fueron compartidos en redes sociales el lunes, en el contexto de la causa judicial.
Los mensajes revelados muestran que la mayoría de las comunicaciones provienen de Carmen, quien cuestiona a Maripán sobre su responsabilidad afectiva. Algunos de estos mensajes son amistosos, mientras que otros contienen reproches directos. A pesar de las críticas que ha recibido por la “intensidad” de sus mensajes, Tuitera se muestra decidida a defender su posición en los tribunales. En una entrevista con LUN, expresó: “Que por fin sea pública esa demanda es parte de este camino, donde demostraremos que es sesgada y contada para su favor”.
Carmen Tuitera también afirmó que sus pruebas demostrarán que la relación no fue unilateral, describiendo la demanda de Maripán como una “inversión total de la realidad”. Aseguró tener evidencia de que existió una conexión sentimental intensa y recíproca, y que lo que él califica como campaña de desprestigio es, según su perspectiva, una reacción defensiva ante lo que ella considera una extorsión.
La influencer ha calificado la situación como “porno venganza”, argumentando que fue orquestada por Maripán y su entorno para desacreditarla, especialmente tras recibir testimonios de otras mujeres que habrían pasado por experiencias similares. Tuitera concluyó que su próximo paso será responder a la demanda con todas las conversaciones de seis meses, así como con pruebas del hostigamiento que ha sufrido por parte del círculo cercano del futbolista durante el año 2025.

