La Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Metropolitana Oriente han desmantelado una peligrosa banda criminal dedicada a estafas, logrando incautar millonarios botines.
La operación, que se llevó a cabo en varias comunas de la Región Metropolitana y otras ciudades del país, resultó en la detención de diez personas, de las cuales tres operaban desde la cárcel de La Serena. Los otros siete fueron arrestados en diversas localidades, incluyendo San Bernardo, La Florida, La Pintana, Cerrillos, Renca y Puente Alto. Además, se realizaron allanamientos en La Serena, Iquique, Antofagasta y Valdivia.
Durante los operativos, las autoridades incautaron un total de 103 millones de pesos chilenos, 18 mil dólares, 2.120 pesos argentinos, así como cinco vehículos, teléfonos celulares, computadores portátiles, ropa, zapatillas, lentes, carteras y relojes de marcas de lujo.
El subprefecto David Castro, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) Metropolitana, explicó que la banda operaba bajo el modus operandi conocido como ‘cuento del tío’, haciéndose pasar por falsos ejecutivos bancarios. Castro detalló que los estafadores contactaban a sus víctimas, advirtiéndoles que otras personas intentaban acceder a sus cuentas bancarias, y se presentaban como funcionarios de la PDI y de la Comisión para el Mercado Financiero.
Para evitar el supuesto fraude, la banda aconsejaba a las víctimas que retiraran su dinero de los bancos y se lo entregaran a los falsos funcionarios que acudirían a sus domicilios. De esta manera, las víctimas entregaban no solo dinero, sino también productos bancarios y otros objetos de valor. Castro añadió que los delincuentes utilizaban las tarjetas de crédito y débito de las víctimas para realizar compras tanto físicas como en línea, así como para hacer giros de dinero. El dinero obtenido era utilizado para adquirir bienes, incluyendo vehículos y propiedades.
Uno de los objetos más llamativos decomisados durante la operación fue un ramo de flores confeccionado con billetes de 10 y 20 mil pesos chilenos, que contenía un millón de pesos y fue enviado como regalo por uno de los delincuentes a su pareja.

