La ministra vocera del Gobierno de Chile, Camila Vallejo, defendió la norma de “amarre” acordada entre el Ejecutivo y los funcionarios fiscales, en el contexto del reajuste al sector público, desestimando las críticas que la han rodeado. Vallejo enfatizó que “aquí no hay ninguna ley de amarre” y calificó de “ficticia” la propaganda que ha circulado en los medios de comunicación sobre este tema.
Durante una conferencia de prensa, Vallejo respondió a los cuestionamientos de la oposición, que ha intentado vincular la norma con la intención del Gobierno de mantener a asesores políticos cercanos al presidente Gabriel Boric. La ministra aclaró que el Gobierno ha sido claro en que al finalizar su mandato, los asesores de confianza se retirarán, y que la norma se refiere a los funcionarios públicos de carrera, quienes podrían ser desvinculados con justificación.
“El nivel de propaganda para dañar una ley de ajuste al sector público ha sido muy agresivo”, afirmó Vallejo, quien también instó a que el debate sobre el reajuste se base en la evidencia y no en conceptos erróneos que buscan perjudicar la imagen del proyecto. La vocera del Gobierno subrayó que los reajustes no solo benefician a los funcionarios públicos, sino que también sirven como referencia para el sector privado, lo que hace que el tema deba ser tratado con seriedad.
La controversia en torno a la ley de “amarre” ha generado un amplio debate en el país, con diversas opiniones sobre su impacto y la forma en que se ha comunicado. A pesar de las críticas, el Gobierno ha decidido continuar con la implementación de esta norma, que forma parte de un esfuerzo más amplio por ajustar el sector público en medio de un contexto económico desafiante.

