La ministra de Salud de Chile, Ximena Aguilera, se pronunció en una conferencia de prensa sobre la atención médica de su madre, quien fue operada de urgencia en el Hospital del Salvador, y reafirmó que no tiene intención de renunciar a su cargo. Aguilera, acompañada por los subsecretarios de Redes Asistenciales y Salud Pública, Bernardo Martorell y Andrea Albagli, respectivamente, abordó la controversia generada por la atención de su madre, una mujer de 87 años con demencia avanzada que sufrió una fractura de cadera tras una caída.
Durante la conferencia, Aguilera enfatizó que “quiero descartar de plano que haya habido algún tipo de privilegio en la atención de urgencia de mi madre”. La ministra explicó que se encontraba en San Antonio inaugurando el nuevo Hospital Claudio Vicuña cuando se enteró del accidente de su madre, llegando al Hospital del Salvador a las 15:00 horas del 23 de diciembre. “Toda esta situación ha sido especialmente dolorosa y preocupante, por la condición de mi madre, por su edad, porque es muy frágil y necesita cuidados continuos”, agregó.
Aguilera también destacó que no solicitó atención especial para su madre en sus conversaciones con el personal médico, afirmando que “los criterios clínicos los definió el traumatólogo” y que la evaluación se basó en la condición de salud de su madre. La ministra expresó su preocupación por la exposición pública que ha enfrentado su familia debido a la divulgación de información personal de su madre, lo que consideró inapropiado.
En respuesta a las críticas y peticiones de renuncia, Aguilera reiteró: “yo no he planteado que vaya a presentar la renuncia”, y subrayó que su objetivo es aclarar las circunstancias que rodearon la atención médica de su madre, que ha sido objeto de atención mediática. La ministra concluyó su intervención reafirmando su compromiso con su cargo y la importancia de la salud pública en el país.

