La tensión política en Bolivia se intensifica con el quiebre entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara, quien se ha declarado en “oposición constructiva” a pesar de formar parte del gabinete.
La situación se agrava en medio de protestas ciudadanas provocadas por la eliminación del subsidio al combustible, medida implementada por el gobierno a través de un decreto el pasado miércoles. En un video publicado en TikTok, Lara expresó su descontento, afirmando que desde que Paz lo “hizo a un lado” y optó por “gobernar para los ricos” y rodearse de “gente corrupta”, ha decidido combatir la corrupción desde dentro del gobierno. “Soy oposición, pero oposición constructiva”, declaró Lara, quien se ha vuelto un usuario activo de la plataforma.
El vicepresidente también manifestó su disposición a apoyar las decisiones correctas del gobierno, pero advirtió que denunciará cualquier acto de corrupción que detecte. “Si en dos años el pueblo quiere revocar mi mandato, no tendré miedo y dejaré el poder”, aseguró. Además, enfatizó que durante su tiempo en el cargo, cualquier acto de corrupción que identifique será denunciado, lo que representa un desafío directo a la administración de Paz.
Por su parte, el presidente Paz ha estado en reuniones constantes con diversos sectores sociales desde el viernes, buscando mitigar el rechazo a la eliminación del subsidio. En una de estas reuniones, Paz respondió a las críticas de Lara, afirmando: “Yo no hago tiktoks, yo actúo. Yo hago las cosas porque para eso me han elegido, para tomar decisiones”.
Las declaraciones de Lara se suman a una serie de ataques recientes contra el presidente y el Parlamento. En otro video, el vicepresidente acusó a Paz de ser “un corrupto” y de engañar a la población, además de criticar a los ministros, a quienes calificó de “pelotudos” por generar una “convulsión social” con la eliminación del subsidio. También arremetió contra los legisladores, sugiriendo que se agrupan “entre delincuentes” y que su voto es mayoritario en el Legislativo, donde no se logró aprobar un pronunciamiento en contra del decreto.
Lara ha enfrentado reacciones de algunos legisladores que le exigen retractarse de sus afirmaciones, pero él ha mantenido su postura y asegura tener evidencias de sus acusaciones. Esto ha llevado a diputados de ambos lados a considerar iniciar acciones legales en su contra por lo que consideran un agravio a la institucionalidad del Órgano Legislativo.
La relación entre Paz y Lara ha sido tensa desde que ambos asumieron el poder tras ganar la segunda vuelta electoral en octubre pasado, y la actual crisis podría tener repercusiones significativas en la estabilidad del gobierno boliviano.

