La invitación del presidente de Colombia, Gustavo Petro, a la líder opositora venezolana María Corina Machado para dialogar sobre la “paz del Caribe” se produce en un contexto de tensiones con Estados Unidos por el petróleo venezolano.
Petro extendió esta invitación a través de su cuenta en la red social X, tras la reciente salida de Machado de Oslo, donde recibió el Premio Nobel de la Paz. En su mensaje, el mandatario colombiano enfatizó la necesidad de replantear las relaciones en el hemisferio, afirmando que “Estados Unidos y América Latina deben rehacer su pacto de convivencia sobre la base de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos”.
El presidente colombiano invitó a Machado a visitar Colombia para “dictar su conferencia libremente” y dialogar sobre la paz en la región, en un momento en que las relaciones entre Caracas y Washington se encuentran tensas. Hasta el momento, la líder opositora no ha respondido públicamente a la invitación.
La salida de Machado de la capital noruega fue confirmada por el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, quien destacó la intensa agenda que la opositora mantuvo en Oslo. En su mensaje, Petro también abordó las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con aumentar las presiones sobre Venezuela si no se entrega “de inmediato” el petróleo que, según él, ha sido “robado”.
Petro defendió la soberanía de Venezuela, afirmando que “sustentar medidas soberanas sobre la propiedad de la Nación no es robo”. Explicó que existe una diferencia fundamental entre los sistemas jurídicos de ambos países: “En Estados Unidos el propietario del subsuelo es el propietario del suelo, mientras que en América Latina el propietario del subsuelo es la nación por orden constitucional”.
El presidente colombiano ejemplificó su argumento señalando que, de manera similar, México podría reclamar territorios como Texas y California, que fueron parte de su territorio y fueron tomados a la fuerza.
Esta invitación y el contexto de tensiones con Estados Unidos se producen en un momento en que la política internacional y las relaciones hemisféricas están en el centro del debate, especialmente en lo que respecta a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.

