El Flamengo, con Erick Pulgar como titular, se coronó campeón de la Copa Libertadores 2025 tras vencer 1-0 a Palmeiras en la final celebrada en el Estadio Monumental de Lima, Perú, este sábado.
Durante el encuentro, Pulgar tuvo un papel destacado en el mediocampo del equipo brasileño, aunque su actuación estuvo marcada por una jugada polémica en el primer tiempo. A los 30 minutos de juego, el volante chileno realizó un fuerte planchazo sobre Bruno Fuchs, lo que generó controversia, ya que el árbitro Darío Herrera decidió mostrarle solo tarjeta amarilla tras revisar la jugada con el VAR, una decisión que pudo haber alterado el resultado del partido.
Al finalizar el encuentro, Pulgar se refirió a la jugada en cuestión, comentando: “Aquí, si juegas una final al 100%, pasa esto. Si juegas al 10%, te expulsan. Como jugué al 100%, me quedé en la cancha. Estoy contento”. Además, elogió a su entrenador, Filipe Luís, afirmando: “Para mí es un maestro, siempre lo digo. Para nosotros es muy importante tenerlo aquí. Su forma de ver el fútbol nos lo hace todo más fácil. Habla portugués, español, inglés, todo. Sabía cómo jugar esta Copa y ahora toca disfrutarlo”.
Por su parte, el técnico de Palmeiras, Abel Ferreira, también se pronunció sobre la jugada polémica, señalando en conferencia de prensa: “La jugada de la primera parte fue extremadamente dudosa. Es una jugada que podría haber cambiado el curso del partido, pero el árbitro decidió no mostrar tarjeta roja. Es un equipo bien entrenado, muy agresivo, incluso demasiado agresivo. El árbitro fue muy amable, no quería arruinar la final”.
Ferreira continuó criticando la decisión del árbitro y el uso del VAR, expresando: “Son dolores muy grandes. Aunque el rival, Flamengo, fue mejor en los 90′, era una falta clara para tarjeta roja. Un árbitro de este nivel y con VAR, no puede ser que no haya ido a revisar, porque mi jugador tiene toda la marca en la pierna”.
La victoria del Flamengo marca un hito importante en su historia, consolidando su posición en el fútbol sudamericano y dejando un sabor agridulce en el equipo rival, que se sintió perjudicado por la decisión arbitral.

