Manuel Monsalve advierte sobre una posible nueva ola migratoria desde Venezuela hacia Chile, destacando la necesidad de diálogo regional y control fronterizo.
El subsecretario del Interior de Chile, Manuel Monsalve, ha expresado su preocupación por la posibilidad de una nueva ola migratoria proveniente de Venezuela, en el contexto de la crisis política que afecta a ese país. Durante una entrevista con radio Agricultura, Monsalve subrayó que el temor ante este fenómeno migratorio es “completamente legítimo”, dado que actualmente hay cerca de 500 mil venezolanos en Chile, de los cuales se estima que entre 200 mil y 300 mil han ingresado de manera irregular.
Monsalve destacó que es probable que se produzca una diáspora venezolana, lo que podría dar lugar a un nuevo fenómeno migratorio hacia Chile. En este sentido, el subsecretario enfatizó la importancia del diálogo regional para abordar esta situación. Señaló que los migrantes que llegan a la frontera chilena en Colchane han pasado previamente por otros países como Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, lo que implica que la respuesta a este fenómeno debe ser coordinada con el resto de las naciones involucradas.
El subsecretario también hizo hincapié en la obligación del Gobierno chileno de evitar la migración irregular, afirmando que “nuestra obligación es cuidar nuestra frontera”. Para ello, se han desplegado fuerzas militares en las zonas fronterizas, gracias a una reforma constitucional que permite su participación en el resguardo de estas áreas, otorgándoles facultades para el control de identidad, registro y detención de migrantes.
Monsalve explicó que el fortalecimiento del resguardo fronterizo implica mejorar la capacidad de despliegue de las fuerzas en la frontera, que se extiende por 1.000 kilómetros. Esto requiere inversiones en tecnología, infraestructura y vehículos para el transporte, los cuales están siendo proporcionados a las Fuerzas Armadas para mejorar su operatividad en la frontera.
El subsecretario también abordó las diferencias en el manejo de la migración irregular en las fronteras con Perú y Bolivia. En el caso de la frontera con Perú, las fuerzas militares detienen a quienes ingresan irregularmente y los entregan a Carabineros y a la Policía de Investigaciones (PDI), quienes luego se encargan de la reconducción de estos migrantes al territorio peruano. Sin embargo, esta reconducción no se aplica en la frontera con Bolivia, donde las autoridades bolivianas no han autorizado la devolución de ciudadanos que no tengan nacionalidad boliviana. Monsalve criticó esta situación, señalando que si un ciudadano venezolano es detenido por las fuerzas chilenas, no se puede devolver a Bolivia, lo que complica el manejo de la migración irregular.
El subsecretario manifestó la intención de mantener conversaciones con las autoridades bolivianas en las próximas semanas para avanzar en dos aspectos clave: que el fortalecimiento del control fronterizo sea una responsabilidad compartida entre Chile y Bolivia. Además, mencionó que solo el 10% de los migrantes que intentan llegar a Chile efectivamente lo logran, lo que significa que el resto se queda en otros países, generando problemas similares en Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador. Esto, según Monsalve, debería motivar a estos países a buscar acuerdos que faciliten la gestión de la migración en la región.

