El cantante urbano Young Cister ha captado la atención en las redes sociales no por un nuevo lanzamiento musical, sino por una controversia que lo llevó a eliminar sus publicaciones tras recibir una avalancha de críticas. La situación se desató luego de que el artista expresara su opinión sobre las elecciones en Chile, lo que lo llevó a reflexionar sobre la salud mental y la toxicidad en el entorno digital.
El lunes, tras conocerse los resultados que enfrentarán a Jeannette Jara y José Antonio Kast en la segunda vuelta electoral, Young Cister utilizó su cuenta de Instagram para compartir un mensaje en el que hizo un llamado a la conciencia social y a sus colegas del género urbano. En su publicación, el intérprete de Enrolar instó a sus compañeros a “alzar su voz y poner en la mesa la situación política que estamos viviendo”.
Sin embargo, su mensaje culminó con una frase que provocó una fuerte reacción en un sector del electorado: “Por quienes pudimos estudiar gratis en la universidad y tener alguna oportunidad en la vida, digo NO al fascismo”. Esta declaración, que reflejaba su postura política y su identificación con la clase trabajadora, fue recibida con una ola de odio en las redes sociales.
Ante la agresividad de los comentarios, Young Cister decidió eliminar su publicación y, posteriormente, subió una aclaración en la que explicó su decisión. “Por salud mental quise borrar la historia, ya que la gente no tiene filtro con el odio, a pesar de que mi mensaje salió desde el respeto y sin malas palabras”, declaró en una segunda historia.
Además, el cantante se vio obligado a matizar su intervención inicial, aclarando que su mensaje no representaba una militancia en un partido político específico, sino un rechazo a una ideología que no comparte. “Con esto no significa que sea parte de un partido político o un color, simplemente mi posición es en contra de una ideología que no comparto”, sentenció antes de optar por el silencio.
La controversia ha puesto de relieve la tensión en el ambiente político chileno y la forma en que las figuras públicas son recibidas en el ámbito digital, donde el odio y la agresividad pueden tener un impacto significativo en la salud mental de los artistas.

