Durante su esperado regreso a las pantallas de ABC el pasado martes, luego de que Disney decidiera suspender su programa por la presión de la Casa Blanca, Jimmy Kimmel ironizó sobre las declaraciones que hizo Donald Trump respecto al show: “Casi me da pena. Hizo todo lo posible por cancelarme. En cambio, obligó a millones de personas a ver el programa. La jugada le salió mal”.
Kimmel tuvo razón al señalar que el late show logró ese día la mejor audiencia de su historia, según el reporte inicial de la empresa Nielsen. Las cifras preliminares informadas por NBC News indican que el late alcanzó los 6,26 millones de espectadores, cifra que aún no incluye la audiencia online, de acuerdo con el método actualizado de Nielsen. Este aumento significativo contrasta con los promedios habituales del programa, que suelen rondar los 1,6 millones de espectadores por episodio, en un horario de inicio a las 11:30 pm, cuando la mayoría de los televisores en Estados Unidos ya están apagados.
La cifra es aún más notable si se considera que “Jimmy Kimmel Live!” no se transmitió en cerca del 23% del territorio estadounidense, debido a que varias emisoras afiliadas a ABC, operadas por Nexstar y Sinclair, optaron por no emitirlo. Esta decisión afectó a grandes ciudades como Washington DC, Seattle, Saint Louis, Portland, Nashville y Nueva Orleans. Dichas empresas justificaron su decisión de no transmitir el programa debido a las declaraciones de Kimmel sobre el asesinato de Charlie Kirk, aunque aseguraron que continúan negociando con ABC y Disney.
Según Variety, la audiencia de más de 6 millones de espectadores es un récord para los 22 años de “Jimmy Kimmel Live!”, ya que las dos ocasiones anteriores en que el programa tuvo un rating mayor fueron durante episodios especiales que se transmitieron después del Super Bowl de 2006 y los Premios Óscar de 2014.
La controversia que llevó a la suspensión del programa surgió después de que Kimmel criticara al movimiento de derecha que apoya a Donald Trump por su reacción al asesinato del comentarista conservador. Kimmel afirmó: “La pandilla MAGA está tratando desesperadamente de caracterizar a este chico que asesinó a Charlie Kirk como algo distinto a uno de ellos y están haciendo todo lo posible para ganar puntos políticos con ello”. Estas declaraciones generaron diversas reacciones en redes sociales y fueron aprovechadas por el gobierno de Trump para intentar censurar el programa. Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), expresó públicamente su rechazo a las declaraciones y advirtió que podría tomar medidas regulatorias contra Disney y ABC.
Con la presión del gobierno, así como la de Nexstar y Sinclair, ABC y Disney decidieron sacar el programa del aire de manera “indefinida” el miércoles 17 de septiembre. Esta decisión provocó protestas y un gran impacto ante la amenaza hacia la libertad de expresión, garantizada en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, considerando además que Jimmy Kimmel ha sido objeto de constantes críticas y amenazas por parte de Donald Trump.
Durante su reaparición en pantalla el martes, Kimmel aprovechó los primeros minutos del programa para defender el derecho a la libertad de expresión y aclarar que no había tenido la intención de banalizar la tragedia. “Este programa no es importante”, dijo durante su monólogo. “Lo que es importante es que vivamos en un país que nos permite tener un programa como este”. También expresó con voz entrecortada su pesar por cualquier malentendido causado por sus palabras: “Entiendan que nunca fue mi intención restarle importancia al asesinato de un joven”.
El impacto del episodio fue inmediato en plataformas digitales. Según CNN, en menos de 24 horas, el monólogo inicial ya acumulaba más de 26 millones de visualizaciones combinadas entre YouTube y redes sociales, de acuerdo con datos proporcionados por Disney. El interés por las declaraciones de Kimmel se mantuvo al día siguiente, y el episodio del miércoles por la noche también registró cifras inusuales, con más de 3,5 millones de visualizaciones para su monólogo en YouTube apenas unas horas después de su publicación. Según las métricas actuales, ese contenido se posiciona como uno de los más populares del año dentro del canal del programa. Mientras tanto, el monólogo del martes continúa rompiendo récords y se aproxima a los 20 millones de visualizaciones, lo que lo convierte en el video más visto en la historia de “Jimmy Kimmel Live!” en plataformas digitales.
