Un joven paracaidista español, Pau Ramis, logró recuperar su teléfono móvil tras caer desde una altura de 1.500 metros durante un salto. El dispositivo, que se desprendió de su paracaídas, fue encontrado en perfectas condiciones, lo que sorprendió a todos los involucrados en el incidente.
El suceso fue documentado en un vídeo que Pau Ramis compartió en la plataforma TikTok, donde mostró el momento exacto en que su celular se cayó y el proceso posterior de búsqueda en una zona rural deshabitada. Según informa Desconecta de EuropaPress, el joven y su compañero utilizaron una aplicación de localización para rastrear el dispositivo. Activaron el sonido de emergencia y, a las 20:01 horas, lograron localizar el celular. Para su asombro, el teléfono estaba en perfecto estado y funcionaba sin ningún rasguño.
Pau Ramis expresó su incredulidad al encontrar el dispositivo intacto, afirmando: “No le ha pasado nada, está impecable, no me lo puedo creer”. Las imágenes del hallazgo generaron una avalancha de comentarios en las redes sociales, donde los usuarios mostraron su asombro y humor. Un comentario destacaba: “Llega a ser un Nokia y nos extinguimos”, mientras que otro usuario bromeó diciendo que el teléfono “estaba en modo avión”.
El incidente también suscitó un debate sobre la veracidad del suceso, con algunos usuarios sugiriendo que podría tratarse de un montaje. En respuesta, un comentarista utilizó sus conocimientos de física para argumentar que la caída del teléfono era plausible. Según su explicación, la velocidad terminal (vt) del dispositivo, que es la velocidad máxima que un objeto alcanza en caída libre cuando el peso se equilibra con la resistencia del aire, sería de 17,4 metros por segundo. Esto se traduce en una energía de aproximadamente 36 julios.
El comentarista continuó explicando que al caer sobre matorrales, la distancia de frenado se incrementó, lo que permitió que el impacto se distribuyera de manera uniforme en el celular. Sus cálculos indicaron que la presión del impacto fue de solo 0,0287 julios por centímetro cuadrado (J/cm), cifra que se encuentra muy por debajo de los 0,150 J/cm necesarios para fracturar la pantalla de un iPhone 13 Pro Max. Concluyó su análisis afirmando: “Si mis conocimientos de física no me fallan, yo diría que no es bait (click bait)”.
Más allá de la explicación científica, el evento ha sido interpretado por muchos como una demostración de la sorprendente resistencia de los teléfonos móviles actuales. Sin embargo, Pau Ramis subrayó que la suerte también jugó un papel importante, ya que el terreno blando donde cayó el dispositivo contribuyó a que no sufriera daños.

