Álex de la Iglesia es el invitado estelar de Sanfic21, el festival internacional de cine de Santiago que este año celebra su vigesimoprimera edición.
El director español, conocido por obras como ‘El día de la bestia’ y ‘Balada triste de trompeta’, compartió sus impresiones sobre su relación con Chile en una entrevista con BioBioChile, donde expresó: “Mi relación con Chile no puede ser mejor: es como si llegase a un lugar en el que de pronto todo el mundo me conociera. Y yo, lamentablemente, no conozco a nadie, a muy poca gente”. En el Hotel Magnolia, De la Iglesia reflexionó sobre su estatus como figura destacada del cine de terror iberoamericano y cómo las producciones hispanoparlantes se están posicionando como una alternativa viable a los estereotipos de la industria cinematográfica de Hollywood.
El director manifestó su sorpresa y gratitud por el reconocimiento que recibe en Chile, afirmando: “Aquí, en Chile, la relación de cariño y de amistad y sobre todo de reconocimiento es tan grande, que estoy abrumado. La gente me para por la calle y me dice: ‘Oye, gracias por tu cine’. Algunos me han dicho: ‘Yo me he dedicado al cine por ti’. Otra señora me dijo que gracias a ‘El día de la bestia’ cambió su relación con su hija, y que todos los años la ven. Se convirtió en una especie de reencuentro madre-hija. Entonces, no puedes pedir más en la vida. O sea, de pronto, lo que hago sirve para algo”.
Al hablar sobre Santiago, De la Iglesia describió la ciudad como “interesantísima”, destacando su arquitectura que refleja una rica herencia cultural. Comentó sobre la mezcla de estilos arquitectónicos, mencionando: “Tiene un punto de arquitectura déco interesantísimo, y una especie de neogótico americano y en el centro resabios de la tradición colonial española. ¡Obvio que me gustaría filmar aquí!”.
En una de las preguntas sobre el estado actual del cine iberoamericano, De la Iglesia respondió: “Goza de buena salud, pero hay que ayudarlo más. No me considero un experto, pero sí te diré que la sensación que tengo es que funciona que nos unamos”. Afirmó que el acceso a las producciones ha mejorado gracias a las plataformas de streaming, lo que permite que el cine chileno y otras producciones iberoamericanas sean más accesibles.
Sobre la percepción de que las series y películas iberoamericanas pueden ser vistas como una “ventana alternativa” en plataformas como Netflix, De la Iglesia opinó que estos contenidos “brillan”. Mencionó el caso de El Eternauta, un proyecto argentino que ha tenido un impacto significativo a nivel mundial, señalando: “Es una idea muy concreta, muy local, en un entorno que parecía muy cerrado y de pronto se convierte en algo tremendamente abierto”.
En relación al fenómeno de Pedro Pascal, De la Iglesia expresó su admiración, diciendo: “Es un grandísimo actor al que admiro y respeto mucho, ¿no? […] me cortaría un dedo por trabajar con él, evidentemente”. Destacó la importancia de los actores en la narración de historias, afirmando que “los directores estamos en manos de las personas que están delante de la cámara”.
Al ser preguntado sobre el impacto social de Pedro Pascal en Chile y Hispanoamérica, De la Iglesia comentó: “Sí, totalmente. Es un hombre que es tremendamente humano”.
En cuanto a la situación de las mujeres jóvenes en la sociedad actual, De la Iglesia indicó que aún queda mucho por hacer, afirmando: .
Finalmente, al abordar el contexto político en Latinoamérica y el papel del cine de terror, De la Iglesia expresó su interés en este género, afirmando: “Yo te diría que el cine de terror, en este momento, es lo que más me interesa en el cine mundial”. Mencionó que el cine de arte y ensayo se ha refugiado en el terror, donde se puede encontrar “creatividad, hay libertad”.

