Israel ha comenzado negociaciones con naciones africanas para que reciban a palestinos que han sido desplazados de la Franja de Gaza. Según reportes de dos funcionarios israelíes al medio Axios, el primer ministro Benjamin Netanyahu asignó hace varias semanas a la agencia de inteligencia exterior israelí, el Mossad, la tarea de identificar países dispuestos a aceptar un gran número de palestinos que han tenido que abandonar el enclave.
El medio estadounidense señala que, aunque la propuesta del presidente de EE.UU., Donald Trump, de expulsar a los dos millones de palestinos de Gaza para facilitar la reconstrucción del área no ha tenido éxito, Netanyahu sigue buscando alternativas para reubicar a un considerable número de palestinos, incluso considerando enviarlos a países que se encuentran a miles de kilómetros de distancia.
Hasta el momento, se han llevado a cabo conversaciones con Somalia y Sudán del Sur, naciones que enfrentan serios problemas económicos y conflictos internos. Los funcionarios israelíes, junto con un exfuncionario estadounidense, han indicado que también se está evaluando la posibilidad de trasladar a los gazatíes a otros países, como Indonesia.
El Ministerio de Salud de Gaza, que está bajo el control de Hamás, ha reportado que aproximadamente el 90% de los residentes de Gaza han sido desplazados debido a la guerra, y que más de 50,000 personas han perdido la vida. A pesar de esta grave situación, muchos gazatíes se oponen firmemente a cualquier intento de ser expulsados de su tierra natal.
Al ser consultada por Axios, la Oficina del Primer Ministro israelí optó por no hacer comentarios sobre el asunto. Esta semana, el gabinete de seguridad del Consejo de Ministros de Israel aprobó la creación de una nueva agencia destinada a gestionar la “salida voluntaria” de la población palestina de Gaza hacia otros países, así como la legalización de trece nuevos asentamientos en Cisjordania.
Según Europa Press, la nueva agencia se encargará de coordinar las acciones de otros organismos oficiales, incluyendo las Fuerzas Armadas, el Shin Bet (los servicios secretos de Israel) y la Policía, y estará bajo la autoridad del ministro de Defensa, Israel Katz.
Esta agencia también tendrá la capacidad de comunicarse con organizaciones internacionales para “preparar y facilitar la salida segura y supervisada de la población de Gaza que desee marcharse voluntariamente a terceros países”, de acuerdo con la propuesta de Katz que fue aprobada por el Gobierno y reportada por el diario Yedioth Aharonoth.
Sin embargo, naciones como Egipto y Qatar han condenado “enérgicamente” la creación de esta agencia. El gobierno egipcio ha subrayado “la absoluta invalidez de la denominada ‘salida voluntaria’ que Israel dice perseguir a través de esta agencia”, enfatizando que “cualquier salida que ocurra bajo los bombardeos y la guerra, en medio de políticas que obstruyen la ayuda humanitaria y utilizan la hambruna como arma, constituye un desplazamiento forzado, un delito y una violación del Derecho Internacional”.
A través de un comunicado, Egipto instó “a la comunidad internacional y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que adopten una posición firme contra estas continuas violaciones y provocaciones israelíes y a que demuestren la seriedad y decisión necesarias para hacer cumplir las resoluciones”.
Por su parte, Doha declaró que “cualquier forma de desplazamiento palestino constituye una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario”, y que “la expansión de los asentamientos representa un flagrante desprecio por la legitimidad internacional, en particular la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU”.
El Ministerio de Exteriores de Qatar subrayó la necesidad de una firme solidaridad internacional para exigir responsabilidades a la ocupación y cumplir con la voluntad de paz, así como poner fin de inmediato a la brutal guerra en la Franja de Gaza.

