Una pequeña fuga de orina puede generar en las mujeres la preocupación de necesitar una prueba de vejiga incómoda e invasiva para tratar su incontinencia. Sin embargo, los resultados de un reciente ensayo clínico aleatorio sugieren que estas pruebas de presión vesical podrían no ser necesarias. Este hallazgo fue reportado por investigadores en la edición del 22 de marzo de 2025 de la revista The Lancet.
Detalles del estudio
Las pruebas de vejiga, también conocidas como pruebas urodinámicas, implican llenar la vejiga con agua a través de un catéter que se inserta en la uretra. Además, se inserta otro dispositivo en la vagina o el recto para medir la presión dentro de la vejiga y el abdomen. Estas pruebas se han convertido en la práctica estándar para diagnosticar la incontinencia, aunque existe evidencia que cuestiona su efectividad. El investigador principal, Dr. Mohamed Abdel-Fattah, director del Centro de Investigación sobre Salud de la Mujer en la Universidad de Aberdeen, Reino Unido, comentó que “las urodinámicas invasivas pueden ser procedimientos vergonzosos e incómodos”.
En este ensayo clínico, se asignaron al azar a casi 1,100 mujeres para que recibieran una evaluación clínica integral por parte de un médico, en lugar de someterse a la prueba de vejiga. Todas las participantes sufrían de hiperactividad urinaria con urgencia y estaban siendo tratadas en uno de los 63 hospitales del Reino Unido. Estas mujeres ya habían respondido a tratamientos de primera línea, que incluían medicación y ejercicios de suelo pélvico. La evaluación implicó proporcionar un historial médico detallado, completar un diario durante tres días y someterse a un examen médico.
Resultados del seguimiento
Durante un seguimiento de 15 meses, se pidió a las pacientes que informaran sobre el éxito de los tratamientos ofrecidos. Los resultados mostraron diferencias significativas entre las mujeres que se sometieron a la evaluación clínica y aquellas que solo recibieron atención médica. Aproximadamente el 40% de las mujeres que participaron en la evaluación integral informaron que sus síntomas habían mejorado “mucho” o “muy mucho”, en comparación con solo el 23% del grupo que solo recibió atención médica. Las que recibieron la evaluación integral reportaron una mejora más temprana en sus síntomas.
Los investigadores señalaron que las clínicas son fáciles de alinear con las mujeres, y que estas evaluaciones pueden ser realizadas por enfermeras sin necesidad de equipo adicional. Esto contrasta con la necesidad de una derivación especializada, que puede implicar esperar semanas o meses para ser atendido, lo que puede retrasar el tratamiento.
El Dr. Abdel-Fattah afirmó: “Para las mujeres que luchan por encontrar qué tipo de tratamiento urinario funciona, nuestro estudio muestra que ya no tienen que pasar por esa experiencia para lograr una mejor calidad de vida”. Además, añadió que “aunque se sometieron a tratamientos personalizados basados en la evaluación, esto se tradujo en mejores tasas de éxito reportadas tras los tratamientos y en una mejor calidad de vida con menos eventos adversos”.
Presentación de hallazgos
Los hallazgos del estudio fueron presentados en la reunión anual de la Asociación Europea de Urología en Madrid el sábado. Benoit Peyronnet, miembro de la EAU y profesor del Departamento de Urología en Rennes, Francia, comentó que estos resultados son muy importantes, ya que son los primeros en mostrar que podría evitarse la realización de pruebas invasivas en un subgrupo de mujeres si los informes son exitosos y buenos. Sin embargo, también advirtió que en entornos clínicos ocupados, puede que no haya tiempo suficiente para llevar a cabo una serie exhaustiva de pruebas, lo que podría limitar la implementación de estos hallazgos en la práctica clínica.
Peyronnet concluyó que “también debemos tener en cuenta que este estudio se basa en informes de pacientes durante dos años, y que la evidencia es suficientemente alta como para influir en la práctica a largo plazo. Será interesante ver cómo se desarrollan estos hallazgos en el futuro”.
Más información sobre este tema está disponible a través de la Clínica Cleveland.

