Patricio Vega Vega, de 32 años y padre de dos hijos, es una de las seis personas que perdieron la vida en un accidente de tránsito ocurrido en la Ruta 5 Norte, específicamente en la zona de Morrillos, en la región de Coquimbo. Este trágico suceso tuvo lugar en la madrugada del pasado martes, cuando un bus de la línea Cejer volcó en la carretera. En ese momento, Patricio, quien conducía otro bus de la misma empresa, se detuvo para prestar asistencia al vehículo accidentado. Posteriormente, un bus de la línea Pullman también se detuvo para ayudar, pero más tarde, un segundo bus de la misma línea colisionó con el bus volcado, provocando una serie de colisiones en cadena que resultaron en la muerte de Patricio.
Detalles del accidente
El amigo de Patricio, Víctor Valencia, quien es coordinador de Buses Cejer, relató que estaba en comunicación telefónica con él en el momento del accidente. Valencia mencionó: “Como buen compañero que era, los empezó a ayudar”. Durante la conversación, Patricio le informó que había logrado ayudar a bajar a seis personas del bus volcado y que la situación estaba controlada. “Me contó que había llegado otro bus (Pullman) a ayudar y que se había colocado delante de su bus”, añadió Valencia.
Sin embargo, durante la llamada, Patricio se encontraba detrás del bus volcado intentando sacar el equipaje cuando, de repente, dejó de responder. Valencia recordó: “De repente me quedé hablando solo. Primero escuché un golpe fuerte y después todo quedó en silencio. Yo decía Pato, Pato, ¿me escuchas? Pero nadie respondía”. Posteriormente, Valencia se comunicó con el conductor del bus volcado, quien le informó que Patricio había sido atropellado por otro bus que llegó a gran velocidad y que lo había dejado atrapado entre ambos vehículos. El conductor del bus volcado logró salvarse.
El último viaje de Patricio
Patricio Vega estaba realizando un servicio que había salido desde el terminal de Salamanca a las 23:30 horas, con destino final en La Serena. Según Valencia, antes de iniciar su viaje, ambos conversaron y Patricio se mostró contento, con su habitual sonrisa. “Compró una bebida para el viaje y dijo que iba a dormir un rato, porque el turno lo empezó otro compañero. Le faltaba menos de una hora para llegar a su destino”, relató su amigo.
La vida de Patricio
Valencia también compartió que Patricio era padre de dos hijos, quienes representaban su principal motivación en la vida. “Tenía una niña y un niño más pequeño. Trataba de verlos lo más seguido posible”, comentó. Ambos se conocieron en 2014, cuando trabajaban como auxiliares en Cejer. Patricio había soñado con ser chofer de buses y, tras desempeñarse como conductor de camiones pequeños y luego de tamaño mayor, finalmente se convirtió en conductor de buses del Transantiago. Al regresar a Salamanca, comenzó a trabajar con camiones de la empresa, realizando una especie de práctica antes de ser aprobado como conductor de bus. “Estaba feliz. Hace ocho meses lo ascendieron y hace poquito le pasaron una máquina de dos pisos”, concluyó Valencia.

