El legendario vocalista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, ha anunciado que no realizará un set completo con la banda en su esperado concierto de despedida, programado para el 5 de julio en Villa Park, Birmingham. En lugar de eso, el icónico músico solo participará en algunos fragmentos del espectáculo, debido a sus problemas de salud. Este evento, titulado Back to the Beginning, será un festival histórico que contará con algunas de las mayores leyendas del metal. Además de Black Sabbath, también estarán presentes gigantes del género como Metallica, Slayer, Pantera, Gojira, Halestorm, Alice in Chains, Lamb of God, Anthrax y Mastodon. Recientemente, a la alineación se han sumado Guns N’ Roses, Tool y Rival Sons.
La salud de Ozzy Osbourne y su participación en el show fueron discutidas en el programa de radio Speaks de SiriusXM, donde el cantante explicó que su estado de salud, incluyendo su lucha contra el Parkinson, le impide tocar con Black Sabbath. Sin embargo, aclaró que a pesar de las dificultades físicas, sigue luchando por mantenerse activo. “No tengo pensado hacer un set completo, pero sí estoy haciendo pequeñas cosas con ellos. Estoy haciendo lo que puedo, donde me siento cómodo. Estoy intentando recuperarme. Cuando me levanto mañana, simplemente salto de la cama. Tengo que mantener el equilibrio, estoy muerto. Sigo en forma activa”, señaló.
Es así que espera interpretar varios temas en solitario antes de unirse a Black Sabbath para el gran cierre del show, donde repasarán los clásicos de la legendaria agrupación. Asimismo, unos días después del anuncio del concierto, el famoso vocalista habló sobre su situación actual, reflexionando con humor: “He llegado al año 2025. No puedo caminar, ¿sabes qué estaba pensando durante las vacaciones? Todas mis quejas, todavía estoy vivo”, dijo.
Por su parte, su esposa y mánager, Sharon Osbourne, actualizó la condición de Ozzy en una entrevista con The Sun: “El Parkinson es una enfermedad progresiva. No hay nada que pueda estabilizar. Afecta diferentes partes del cuerpo, y ha afectado sus piernas. Pero su voz está mejor que nunca”, declaró. Incluso, NME reportó que Tony Iommi, su compañero de banda, se encontraba “muy bien” y se sentía “emocionado” por la oportunidad de agradecer a los fans por todo el apoyo brindado a lo largo de los años: “Es lo que él quiere. Quiere darle gracias al mundo. Ha tenido esa oportunidad a pesar de la enfermedad, ahora tiene que aprovecharla”.
Además, Ozzy Osbourne afirmó que el evento sería “solo una celebración de la música antigua que aún está viva”, y no una especie de evento publicitario para lanzar nueva música. “Llegas a una etapa de tu carrera en la que haces cosas a la altura de lo que hacías antes. Poder dormirte en los laureles y decir: ‘A la gente le encanta esto, estamos vendiendo, podemos hacerlo, hemos hecho esto’, eso es suficiente. Normalmente, eso se hace cuando estás muerto, ¡así que es bueno que estos chicos puedan estar vivos y ser apreciados!”, comentó.
Cabe destacar que este evento cierra un capítulo fundamental en la historia del metal, ofreciendo a los seguidores la última oportunidad de ver a Black Sabbath juntos en el escenario. La expectativa es tan alta que los boletos se agotaron en menos de 16 minutos.

