En 2020, el pequeño Josey, que en ese momento tenía solo cuatro años, se encontraba en un paseo en bote en el lago Piru, ubicado en el condado de Ventura, EE.UU, junto a su madre, la actriz de Glee, Naya Rivera. A pesar de que era pleno verano en el hemisferio norte, el clima en el lago era ventoso, lo que complicó la situación. Después de lanzarse al agua juntos, la actriz, que contaba con 33 años, se ahogó tras luchar contra la corriente para intentar salvar a su hijo.
En una reciente entrevista, el padre de Josey, Ryan Dorsey, compartió detalles sobre los últimos momentos de vida de Naya Rivera y cómo su hijo, ahora de 9 años, ha estado lidiando con sentimientos de culpa. Según el relato de Josey, después de que su madre lo acercara a la lancha, ella le indicó que nadara de regreso al bote. El niño se sostuvo de los tanques de la embarcación y logró subirse tras rodearla. En ese instante, las últimas palabras que escuchó de su madre fueron su nombre: “Josey“. Posteriormente, Naya se hundió y Josey no volvió a verla. Ryan Dorsey expresó su preocupación por el hecho de que su hijo tuvo que presenciar esos momentos finales.
El actor también reveló que, a pesar de su corta edad, Josey intentó salvar a su madre. “Algo que él ha repetido una y otra vez es que estaba buscando una balsa de rescate y que había una cuerda. Pero en la cuerda había una araña grande y él se sintió muy asustado como para arrojarla“, comentó Ryan Dorsey. A pesar de sus esfuerzos por consolarlo, el niño sigue sintiendo que pudo haber hecho más por su madre. “Josey todavía siente mucha culpa“, añadió Ryan, según lo reportado por Univisión.

