El concepto de NEAT, que se traduce como termogénesis de actividad sin ejercicio, está ganando atención entre los expertos en salud, ya que se refiere a la energía que se quema a través de actividades diarias que no son consideradas ejercicio formal, como dormir o comer. Este enfoque sugiere que actividades cotidianas, como caminar por la casa, limpiar o jugar con los hijos, pueden tener un impacto significativo en el bienestar general de una persona.
¿Qué es NEAT?
La NEAT se refiere a los movimientos pequeños pero significativos que se acumulan a lo largo del día. Según la entrenadora personal y coach nutricional Sarah Pelc Graca, en una conversación con Yahoo Life, estos movimientos incluyen actividades como pasear al perro, hacer jardinería o simplemente moverse por la casa. Aunque estas actividades pueden parecer mínimas, su importancia radica en que aumentan el gasto calórico de manera natural. Esto implica que incorporar movimiento en la rutina diaria podría permitir a las personas quemar calorías sin la necesidad de realizar un entrenamiento formal.
Beneficios de NEAT
Los beneficios de integrar la NEAT en la vida diaria son diversos:
1. Quema de calorías
Estar en constante movimiento, como subir escaleras en el trabajo, contribuye a un gasto calórico significativo. Jerome Draculan, entrenador personal, señaló que “puede ser bastante efectivo para el mantenimiento del peso”.
2. Alternativa accesible
Para personas con movilidad limitada, aumentar la actividad a través de la NEAT puede ser suficiente para mantener una salud básica.
3. Reducción del tiempo sedentario
Mantenerse activo durante el día puede disminuir los riesgos asociados con pasar demasiado tiempo sentado. El profesor Keith Diaz del Centro Médico de la Universidad de Columbia afirmó que “es necesario contraer los músculos regularmente para que funcionen de manera óptima y realicen las funciones que se supone deben hacer, regulando nuestros niveles de azúcar, lípidos y grasas en la sangre”.
Contribución a la energía total
La energía total gastada (GET) se divide en cuatro componentes principales: la tasa metabólica basal (TMB), el efecto térmico de los alimentos (TEF), el ejercicio estructurado (EAT) y la NEAT. La buena noticia es que no se requieren grandes esfuerzos para integrar la NEAT en la vida diaria. Algunas formas de hacerlo incluyen:
- Caminar más: Incorporar caminatas cortas durante el día.
- Usar escaleras: Optar por escaleras en lugar de ascensores.
- Aprovechar momentos sedentarios: Realizar estiramientos o movimientos ligeros.
- Jugar con tus mascotas: Involucrarse en actividades lúdicas con los animales.
- Hacer tareas del hogar: Realizar actividades como limpiar o jardinería.
Tami Smith recomendó que “para la NEAT, recomiendo primero tomar conciencia y luego moverse intencionalmente durante el día”.
NEAT vs. ejercicio formal
Aunque la NEAT tiene muchos beneficios, no debe reemplazar completamente el ejercicio estructurado. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos recomiendan realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada y dos días de ejercicios de fuerza a la semana. Michael Betts destacó que desarrollar masa muscular es fundamental para preservar la salud ósea. Además, la NEAT no resulta eficaz para mejorar la condición cardiovascular, ya que no genera una elevación sostenida de la frecuencia cardíaca. Es importante que la NEAT se acompañe de una alimentación equilibrada, ya que es una herramienta práctica para el control del peso.

