Cuando se trata de vivir una vida más larga, la actividad física puede ser más relevante que el peso corporal, según un estudio reciente publicado en el British Journal of Sports Medicine. Este estudio, que es el más grande hasta la fecha sobre la relación entre el estado físico, el peso corporal y la longevidad, revela que las personas con una buena forma aeróbica, es decir, aquellas que tienen un buen funcionamiento conjunto del corazón, los pulmones y los músculos para suministrar oxígeno durante el ejercicio, tienen un riesgo significativamente menor de muerte prematura, incluso si son obesas.
Resultados del estudio
El estudio, liderado por Siddhartha Angadi, un fisiólogo del ejercicio de la Universidad de Virginia, analizó datos de 20 estudios anteriores que incluyeron a casi 400,000 adultos de mediana edad de varios países, de los cuales aproximadamente un 30 por ciento eran mujeres. Los participantes fueron agrupados según su función de aptitud aeróbica, que se midió objetivamente a través de pruebas de esfuerzo cardiovascular, así como por su índice de masa corporal (IMC). Además, se extrajeron datos sobre quiénes habían fallecido durante un periodo de seguimiento de aproximadamente dos décadas.
Los hallazgos del estudio fueron claros: las personas con sobrepeso u obesidad presentaban riesgos similares de muerte prematura. Sin embargo, independientemente del peso, aquellos que estaban en buena forma física tenían de 2 a 3 veces menos probabilidades de morir prematuramente por cualquier causa o enfermedad cardíaca. Angadi comentó que “desde un punto de vista estadístico, la condición física eliminó en gran medida el riesgo” de afecciones relacionadas con la obesidad.
Implicaciones de la actividad física
El estudio sugiere que mejorar la condición física no requiere un esfuerzo extremo. De hecho, incluso realizar una actividad física moderada, como caminar a un ritmo rápido, puede ofrecer beneficios sustanciales para la salud. Angadi explicó que para la mayoría de las personas, esto podría significar “caminatas rápidas”, y que el ejercicio moderado, como caminar a un ritmo que permita hablar pero no cantar, es suficiente para mejorar la condición física.
Barry Braun, director ejecutivo del Laboratorio de Investigación Clínica de Rendimiento Humano del Estado de Colorado, quien participó en el estudio, calificó los resultados como “importantes” porque confirman el papel protector de la actividad física en todos los géneros y tamaños corporales.
Más información sobre la marcha deportiva está disponible en el Hospital for Special Surgery.

