Boca Juniors cerró un año lleno de altibajos, con muchas decepciones y frustraciones. El equipo no encontró el camino en toda la temporada y el rendimiento de los jugadores colmó la paciencia de los hinchas. En el último mercado de pases, Darío Benedetto decidió irse del equipo de la Ribera, y todo parecía haber terminado de la mejor manera. Sin embargo, meses más tarde de su salida, el delantero de 34 años dio detalles de sus últimos meses en la institución, donde no la pasó nada bien.
En el último encuentro de Boca ante Independiente, se lo pudo ver a Darío Benedetto en La Bombonera alentando como un hincha más en La 12. El exdelantero Xeneize no olvidó su amor por los colores, pero su último paso por el equipo no fue el mejor. Según sus declaraciones, el Pipa no se encontraba cómodo y optó por dar un paso al costado para no tener problemas. Si bien le dolió tener que irse nuevamente del club de sus amores, lo cierto es que prefirió su bienestar.
Darío Benedetto expresó: “Si yo no estoy cómodo en un lugar, yo no me quedo, por más que sea Boca. Me dolió en el alma salir de Boca, pero yo no me quedo. Prefiero salir y evitarme seguir teniendo problemas o por ahí mandarme alguna cagada, lo que sea”, en diálogo con La Nación. Además, el delantero de 34 años resaltó que necesitaba salir: “Me dolió, pero hoy mi cabeza está tranquila. En su momento, me pedía: ‘Por favor salí de ahí’. En el último tiempo sí (la pasó mal)”.
La revelación más fuerte de Darío Benedetto en su paso por Boca
El detalle más fuerte que reveló el Pipa fue el enojo que tuvo con varios integrantes del combinado de la Ribera. El exdelantero de Arsenal aseguró que quiso agarrar del cuello a algunos, pero tuvo que contenerse en múltiples ocasiones. Cabe resaltar que Benedetto tuvo un fuerte cruce con Diego Martínez, cuando este era entrenador del Xeneize.
Benedetto tuvo un corto paso por la Liga MX tras su salida de Boca.
El futbolista concluyó su relato diciendo: “Varias veces quise agarrar del cogote a varios. Pero me contuve y dije: ‘No, voy a terminar bien’. Porque sabía que me quedaban seis meses y yo ya sabía que iba a hablar con Román para que me de una mano para salir”.

