La artista Billie Eilish, reconocida como una de las figuras más influyentes de su generación, sorprendió a sus seguidores en 2020 al perder 100.000 seguidores en Instagram en una sola hora. Este drástico cambio en su número de seguidores fue provocado por un comentario en el marco del desafío viral “publica foto”. La joven estrella decidió cumplir con las solicitudes de sus fans, pero no todos estaban preparados para lo que ella compartió, lo que desató una controversia que no solo sacudió las redes sociales en ese momento, sino que también sirve como un ejemplo de cómo una simple publicación puede generar un caos digital.
Uno de los momentos más comentados fue cuando Eilish publicó una captura de pantalla de su teléfono, que mostraba a dos mujeres con el torso desnudo. Aunque la imagen era de carácter artístico y personal, una parte de su audiencia la consideró inapropiada y reaccionó negativamente. Sin embargo, este episodio no se detuvo ahí: poco después, un seguidor le pidió que compartiera un dibujo del que se sintiera orgullosa. La respuesta de Eilish fue un boceto que representaba cuerpos femeninos desnudos, acompañado de un comentario desenfadado: “Probablemente estos, jajaja. Me encantan pechos”.
El impacto de esta publicación fue inmediato. Algunos usuarios se sintieron ofendidos y comenzaron a dejar de seguirla, lo que provocó una caída en su cuenta de seguidores de aproximadamente 73 millones a 72.9 millones en cuestión de minutos. A pesar de esta situación, la artista, conocida por su característico sentido del humor, no pareció preocuparse. Sin embargo, este incidente fue solo un episodio aislado en la trayectoria de la cantante.
En mayo de 2021, Eilish volvió a ser objeto de críticas cuando renovó completamente la portada de la revista British Vogue. Dejó atrás su icónico cabello negro con raíces verdes y su vestimenta holgada, que se había convertido en su sello distintivo, para adoptar un look más sofisticado: cabello rubio platinado, corsés ajustados y trajes elegantes. Esta transformación fue aclamada por muchos medios y fanáticos, aunque algunos aceptaron el cambio y otros decidieron abandonarla.
Para Eilish, estas reacciones reflejan la dinámica problemática de la cultura social, donde las figuras públicas suelen ser encasilladas en una expectativa específica y se espera que mantengan esa imagen indefinidamente. En una entrevista con Elle USA, la artista se sinceró sobre la presión que siente debido a las expectativas del público y habló sobre cómo esto afecta su identidad personal. “La gente aferra estos recuerdos y desarrolla apego”, explicó. “Es muy deshumanizante. Perdí pechos. Miedo a pechos grandes”, agregó.
El trasfondo de esta situación también revela tensiones más amplias en la percepción pública dentro de la industria del entretenimiento. Eilish ha sido vista durante mucho tiempo como un símbolo de autenticidad y rechazo a los estándares convencionales de belleza y moda. Sin embargo, su evolución como persona parece haber desestabilizado a algunos de sus seguidores, quienes esperaban que ella se mantuviera estática y fácilmente reconocible. Desde su ascenso a la fama a los 14 años con el éxito de “Ocean Eyes”, Eilish ha desafiado continuamente las expectativas del público. Su álbum debut When We All Fall Asleep, Where Do We Go? se convirtió en uno de los discos más vendidos de 2019, consolidándola como una de las artistas más importantes de su generación. No obstante, su creciente notoriedad no la ha mantenido exenta de controversias, especialmente en lo que respecta a cómo proyecta su imagen en el ámbito público.

