El domingo, alrededor de las 13:55 horas, Mauro Núñez, de 34 años, perdió la vida en un trágico intento por salvar a su hijo en las aguas del río Gualeguay, según informó el diario Uno Entre Ríos. Este lamentable hecho ocurrió en el balneario municipal Rosario Tala, un espacio que aún no estaba habilitado para recibir público. La familia Núñez, oriunda de Altamirano Sur, se encontraba disfrutando de un día en las orillas del río cuando el menor ingresó al agua y comenzó a estar en peligro. Ante esta situación, lanzó inmediato desesperado a rescatarlo. A pesar de sus esfuerzos, logró salir a flote, pero desapareció bajo el agua.
Mientras tanto, un vecino del lugar logró rescatar al niño, quien resultó ileso. El incidente activó un operativo de búsqueda en el que participaron los Bomberos Zapadores. Horas después de la desaparición, el cuerpo de Núñez fue hallado sin vida cerca del balneario. Según declaraciones oficiales del guardia del puesto balneario, Delio Panizza, la notificación de la desaparición fue recibida con rapidez, lo que permitió coordinar los esfuerzos de búsqueda. Sin embargo, el resultado fatal dejó una profunda conmoción entre los presentes y la comunidad.
La Policía se hizo presente y asumió la investigación para esclarecer los detalles de esta tragedia. En el marco de las diligencias judiciales, se tomaron testimonios de testigos y se inspeccionó el área, que fue cerrada oficialmente para actividades recreativas. La comunidad enfrenta el impacto de esta pérdida en un contexto que debía ser de esparcimiento y disfrute.
Finalmente, las autoridades reiteraron la importancia de respetar las señales y advertencias en áreas de riesgo, especialmente durante los meses de verano, cuando los caudales de los ríos pueden ser impredecibles y peligrosos.
En otro suceso tristemente similar, a mediados del mes de agosto pasado, el río Tercero en Córdoba continúa conmovido por la muerte de Héctor Daniel Testa, un hombre de 64 años que se ahogó en el lago Tercera Usina mientras navegaba junto a su hija de 9 años. Padre e hija habían aprovechado para surcar las aguas, pero el bote que transportaban se dio vuelta, lo que desencadenó la tragedia. Este incidente incluyó un milagro, ya que se conoció que la víctima realizó maniobras para salvar a la pequeña.
El suceso tuvo lugar cerca de las localidades de Almafuerte y Embalse, a unos 20 metros de distancia de la costa. Pese a que no se confirmó si hubo testigos oculares en el momento en que la embarcación cedió, se supo que el padre intentó nadar hasta la orilla del camping Machuca. Fue así como la pequeña fue socorrida, y en ese momento pidió ayuda para poder rescatar a su padre, quien continuaba en el lago. Afortunadamente, no se reportaron lesiones presuntas causadas por el naufragio. Hasta el momento, no está claro cómo fue posible que la niña pudiera llegar a la costa a salvo, mientras que su padre terminó sumergido. La Fiscalía señaló que la niña, antes de que el bote se diera vuelta, habría llegado a empujarla para separarla de la embarcación, en una serie de acciones que intentaron regresar a tierra firme, donde se encontraba su madre. No obstante, no hubo tiempo suficiente para repetir el movimiento.

