La situación de la violencia de género en Argentina ha generado un amplio debate, especialmente en el contexto de la reciente votación en la ONU sobre la eliminación de la violencia contra las mujeres. Este evento ha puesto de manifiesto la grave problemática que enfrentan las mujeres y niñas en el país, así como la respuesta del gobierno argentino ante esta crisis social.
Contexto de la violencia de género en Argentina
La violencia contra las mujeres y niñas en Argentina ha alcanzado niveles alarmantes, con un femicidio cada 37 horas, según el Observatorio Mumalá. Este dato resalta la urgencia de abordar la violencia de género desde múltiples frentes, incluyendo la legislación, la educación y la concienciación social.
La votación en la ONU y su impacto
El 15 de noviembre, la ONU llevó a cabo una votación que buscaba condenar la violencia de género. Sin embargo, la delegación argentina votó en contra de la resolución, lo que generó un escándalo en el país. Este acto fue interpretado como una provocación, especialmente a solo diez días de las marchas mundiales del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Reacciones y consecuencias
La decisión del gobierno argentino ha sido criticada por desarmar políticas públicas de protección y por atacar la conciencia social sobre la violencia de género. La votación se enmarca en un contexto donde las mujeres enfrentan humillaciones, abusos y violencia sistemática.
El 25 de noviembre es una fecha emblemática que conmemora a las hermanas Mirabal, asesinadas durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana en 1960. Esta fecha fue adoptada por la ONU en 1999 como un llamado a la acción para combatir la violencia machista.
Estadísticas alarmantes y falta de acción estatal
En el último año, se han registrado 212 femicidios y 526 intentos de femicidio, lo que ha dejado a 194 adolescentes huérfanos. A pesar de estas cifras, el gobierno ha desmantelado programas de apoyo a las víctimas, como el programa Acompañar, y ha reducido la atención en la Línea 144, que brinda asistencia a mujeres en situación de violencia.
La falta de acción estatal ha llevado a un aumento en la desprotección de las mujeres, con un 12% de diferencia en las denuncias realizadas en comparación con años anteriores. En 2023, solo el 23% de las mujeres que sufrieron violencia recurrieron a la justicia, lo que indica una alarmante disminución en la confianza en las instituciones.
La votación en el contexto internacional
La votación en la ONU fue aprobada por 170 países, mientras que 13 naciones se abstuvieron. La Cancillería argentina fue la única que emitió un voto negativo, lo que ha sido considerado un hecho inédito y un símbolo de retroceso en la lucha por los derechos de las mujeres.
La delegación argentina argumentó que “la agenda feminista no debe confundirse con otros objetivos” y que asociarla con el desarrollo ajusta múltiples factores que causan violencia. Esta postura ha sido criticada por su carácter misógino y por ignorar la gravedad de la situación de las mujeres en el país.
Conclusiones sobre la situación actual
La situación de la violencia de género en Argentina es crítica y requiere una respuesta inmediata y efectiva por parte del gobierno y la sociedad. La falta de recursos y apoyo para las víctimas, así como la desprotección institucional, son factores que agravan la crisis. La votación en la ONU y la postura del gobierno argentino reflejan un contexto de negacionismo que impacta negativamente en la vida de las mujeres y niñas en el país.
La violencia de género es un problema que afecta a toda la sociedad y requiere un compromiso colectivo para erradicarla y garantizar la seguridad y los derechos de todas las personas.

