Desde hace algunos años, Luciano Castro ha experimentado un notable cambio en su perfil público tras la finalización de su matrimonio con Sabrina Rojas. Este cambio ha llevado al actor a compartir más aspectos de su vida personal y sentimental, alejándose de la imagen de galán reservado que había mantenido anteriormente. Su relación con Flor Vigna ha sido objeto de alta exposición mediática, y el vínculo con Griselda Siciliani ha desatado una serie de intrigas que han mantenido a Castro en el centro de acusaciones de infidelidad y relaciones clandestinas.
En el programa Intrusos, la periodista Marcela Tauro ofreció más detalles sobre la vida amorosa del actor. Ella comentó: “Yo a esta altura no me metería con Castro, ¿qué querés que te diga? Pero las chicas se meten, obviamente”. Esta declaración se produjo en un contexto de escándalo, después de que la conductora de Pasó América hiciera comentarios punzantes sobre el exmarido de Rojas, quien es padre de dos hijos y protagonista de la serie Envidiosa.
Tauro también hizo referencia a la situación de Siciliani, afirmando: “Después de haber visto cómo esa mujer se inmoló cuando filtró la foto famosa, ya nadie puede involucrarse, ni Siciliani”. Esta afirmación alude a una imagen privada del desnudo de Siciliani que apareció en las redes sociales. La periodista continuó: “Esa chica por un hombre, casi separándose, perdonó. Vino a dar la cara él. Ella sabía que podía defenderse porque si él hablaba, perjudicaba”.
Por su parte, Laura Ubfal, en el ciclo V, también se sumó a la polémica, afirmando: “Cuando consta que se están viendo o histeriqueando, Rojas”. Ubfal hizo referencia a la situación de infidelidad que ha rodeado a Castro, quien ha sido calificado como un “infiel serial”.
En cuanto a las declaraciones de Vigna, quien confesó haber pasado mal debido a la infidelidad, ella sugirió que Castro debería evitar involucrarse con otras parejas. “Creo que debería dejar de meterse (con otras) parejas”, sentenció. Vigna también se refirió a las quejas de Siciliani, quien había expresado que no le gustaba que se hablara de esos términos, a lo que Vigna respondió con contundencia: “Si le gusta, que haga”.
La bailarina argumentó que las acciones de Siciliani no solo habrían complicado su situación, sino que también habrían causado problemas en su relación anterior con Rojas. “Tiene que añadir”, dijo Vigna, refiriéndose a la situación.
Un día antes, Vigna había encendido el ventilador al afirmar: “Luciano es un serial espectacular, sigue siendo. Y cambia”. Según ella, el comportamiento de Castro está marcado por un patrón: “Es un chabón que gusta mucho, tiene. O sea, desea, tiene, ahora mí”, lanzó de manera filosa.
Cuando se le preguntó sobre estas declaraciones, Vigna admitió que se comunicaron, pero que había otros temas en discusión. “Hablamos, el tema. Sabe decir nada. Viste, sos desprolijo, terminás siendo rehén del lado otro”, señaló.
Por su parte, Rojas considera que el silencio podría ser la mejor respuesta ante la situación. “Ante la duda, creo yo que lo mejor es quedarse quietito”, comentó. En relación a la conversación que salió a la luz, la actriz fue tajante al expresar su opinión: “No importa. Digo, tengo ganas, tiempo para bien”, afirmó la modelo.

