Cony Capelli, ganadora de Gran Hermano, se sinceró sobre su ruptura con Luis Miguel Castro, modelo con quien mantuvo una relación tras finalizar el reality. Recientemente, Capelli confirmó el quiebre, indicando que los motivos de esta decisión correspondían únicamente a ella y a su expareja. Sin embargo, en una reciente emisión de su nuevo programa Con y sin amor, que comparte con Trinidad Cerda, abordó el tema y no pudo contener las lágrimas al hablar de su situación.
Detalles de la ruptura
Capelli reflexionó sobre su relación y los factores que llevaron a su decisión. En sus palabras, “Uno nunca pensaría que cosas tan banales como el dinero traerían consecuencias a una relación”. Esta afirmación resalta cómo aspectos cotidianos pueden influir en la dinámica de una pareja.
La exconcursante de Gran Hermano explicó que ella era quien asumía la mayor parte de los gastos, afirmando: “yo era la que ponía todo, la que pagaba todo”. Aclaró que entendía que su expareja estaba atravesando dificultades laborales, pero consideró que no podía ser la única que aportara en la relación.
Sentimientos de desconfianza
Capelli continuó expresando sus sentimientos de inseguridad, mencionando que “muchas cosas se pusieron en duda”. Esto la llevó a cuestionar si su expareja estaba con ella por interés, lo que le causó malestar. En un momento emotivo, indicó: “Llegó un punto en el que no me podía proyectar con una persona que…”, dejando la frase incompleta, lo que sugiere la complejidad de sus emociones.
A pesar de los altibajos en su relación, Capelli concluyó que “a pesar de que él es una increíble persona, yo creo que hoy por hoy soy una mujer que tiene súper claro lo que quiere”. Esta declaración refleja su deseo de claridad y estabilidad en su vida personal.
Finalmente, expresó su necesidad de tranquilidad, afirmando: “lo único que quiero es estar tranquila y yo siento que en nuestra relación últimamente no estábamos tranquilos ninguno de los dos y eso me dolía”. Estas palabras subrayan la importancia que Capelli otorga a su bienestar emocional en el contexto de sus relaciones.

