Adriano Leite Ribeiro, conocido como Adriano, es un exfutbolista brasileño que ha sido objeto de controversia tanto dentro como fuera del campo. Su carrera estuvo marcada por excesos que lo llevaron a un rápido descenso en su trayectoria deportiva, lo que culminó en su retiro profesional. A lo largo de su carrera, Adriano brilló en equipos como Flamengo, Inter de Milán y Parma. Recientemente, se ha convertido en tema de debate en las redes sociales tras la viralización de imágenes en las que se le ve disfrutando de una reunión con amigos en las calles de Río de Janeiro, donde estaba tomando cerveza.
Varios medios de comunicación han recopilado estas imágenes, que muestran al Emperador con un vaso en la mano, bromeando con sus amigos, descalzo y con un teléfono celular en la mano mientras juega al dominó. Estas imágenes, acompañadas de música lúgubre, han llevado a algunos a pensar que Adriano podría estar atravesando un momento de penuria, a pesar de haber acumulado una considerable fortuna a lo largo de su carrera. En las imágenes, se le puede ver rodeado de fajos de billetes, lo que ha suscitado preguntas sobre su estado actual y su conexión con sus raíces y seres queridos.
El usuario de TikTok nanizin.77 fue quien inició el debate público entre los aficionados al fútbol sobre el presente de Adriano, quien ganó 19 títulos oficiales y fue una gran figura de la selección brasileña, aunque también sufrió la amarga derrota en la final de la Copa América de 2004 contra Argentina y en 2007 contra Perú. Decenas de aficionados han cuestionado el tono en que se presentó la noticia, defendiendo al exjugador de la Serie A.
En 2021, Adriano compartió su historia en The Players’ Tribune, donde expresó: “Dijeron que desaparecí. ‘Adriano corrió millones, está en drogas, desapareció en la favela’. ¿Saben cuántas veces leí esos títulos? Acá estoy, sonriendo enfrente de ustedes. Volví a mi gente, a mi comunidad. No quería estar en un castillo en la cima de la montaña alejado de todos”. En esa misma entrevista, recordó una conversación con Massimo Moratti, el ex presidente del Inter de Milán, quien le preguntó cómo se sentía. Adriano respondió sinceramente: “No puedo seguir en Italia. Quiero quedarme en Brasil”, a lo que Moratti mostró comprensión.
A sus 42 años, Adriano se prepara para afrontar su partido de despedida programado para diciembre próximo. En su cuenta de Instagram, que cuenta con casi 10 millones de seguidores, ha reconocido en varias ocasiones que la muerte de su padre y una grave lesión marcaron su destino. En sus palabras: “Muchos hinchas me preguntan por qué desaparecí. En un lapso de nueve días, pasé de tocar el cielo a caer al infierno. De ganarle a los argentinos como regalo de Dios, a que algunos días después, eso me quitó el amor por el fútbol. Encima, en 2011 rompí el tendón de Aquiles. Todavía sigo rengueando esa lesión. Entonces, cuando pregunten qué pasó con Adriano, la respuesta es simple: tuve un agujero en el talón de otro alma”.
El año pasado, Adriano no pudo asistir a la Champions League, un evento para el cual había sido anunciado como comentarista en una cadena de televisión internacional. En ese momento, no pudo ser localizado cuando debía presentarse en el aeropuerto de Río de Janeiro para tomar un vuelo a Estambul. Sin embargo, se le vio en tres fiestas diferentes en la Ciudad Maravillosa, disfrutando de la música y bebiendo alcohol.
El exfutbolista también ha lidiado con la constante atención mediática que se centra en su lugar de origen, las favelas. En sus propias palabras: “‘Las favelas’. Hasta la palabra es mala. Los que viven ahí entienden de qué se trata. Tiene una carga negativa oscura, sufrimiento y miseria. Así, es complicado. Pero recuerdo que mi infancia viene a la mente, me divertí mucho. Volaba barriletes, jugaba con trompos en la calle, pateaba la pelota en los pasillos. Eso era una buena infancia, no como el tap, tap de las pantallas hoy en día. Estaba rodeado de familia, de gente. Crecí sufriendo, pero vivía”.
En una reciente entrevista con Globo Esporte, se publicó una nota titulada “Último baile”, donde se anunció que Adriano dirá adiós al césped el 15 de diciembre en un amistoso con excompañeros del Flamengo en el Maracanã. Durante la inauguración de un campo en honor a Vila Cruzeiro, mostró su entusiasmo por la llegada de esa fecha. En las últimas líneas de su relato en The Players’ Tribune, Adriano reflexionó sobre su carrera: “No gané un Mundial. Libertadores (¡Te odio Washington!). ¿Pero saben qué? Gané demás. Tuve una vida increíble. Fui muy orgulloso de ser el Emperador. Sin ser inútil. Uso la corona, chico de angostos callejones tocado por Dios. ¿Me ven ahora? Desapareció, solo en casa”.

