La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha aprobado el primer test de antígeno de fabricación nacional para la detección del dengue, en respuesta a la alarmante temporada 2023-2024, que ha registrado el mayor brote de dengue en Argentina con un total de 583.297 casos y 419 muertes hasta la fecha. Este avance, desarrollado por un equipo liderado por Andrea Gamarnik en el Laboratorio de Virología Molecular, utiliza la tecnología ELISA para identificar la proteína viral NS1 en pacientes durante la fase aguda de la enfermedad. Este desarrollo representa un paso significativo hacia la soberanía sanitaria del país, al disminuir la dependencia de insumos importados y optimizar el control de futuros brotes.
Importancia del lanzamiento del test
El lanzamiento de este test fortalece la capacidad del sistema de salud argentino y reduce la necesidad de productos extranjeros. En un contexto de epidemias recurrentes, innovaciones locales como esta contribuyen a mejorar el manejo de enfermedades endémicas. La temporada de verano 2023-2024 ha dejado un hito sombrío en la historia de Argentina, con un número alarmante de muertes confirmadas, según un comunicado de prensa que destaca la reciente aprobación del kit como fundamental en la lucha contra esta enfermedad.
Características del nuevo test
La prueba está destinada a laboratorios clínicos y a personal capacitado, en respuesta a una creciente demanda de herramientas diagnósticas en situaciones de crisis sanitaria, como la que se vivió a principios de este año. El desarrollo de este test se originó a partir de un análisis realizado por especialistas que identificaron la carencia de métodos específicos para detectar el dengue en el sistema de salud argentino. Según explicó la agencia CyTA-Leloir, la idea surgió de la necesidad urgente de contar con un método de detección eficaz, ya que la identificación temprana es crucial para el manejo de la enfermedad.
El nuevo test permite detectar proteínas del virus en la sangre del paciente, lo que representa una alternativa a la identificación del ARN viral mediante técnicas de PCR. Este método se destaca por ser más accesible y de menor costo, ya que no requiere equipamiento especializado ni procedimientos adicionales, lo que es un factor importante en el contexto de un brote.
Funcionamiento y ventajas del test
El funcionamiento del test se basa en la detección de la infección aguda. Está diseñado para identificar los cuatro serotipos del virus del dengue y puede procesar aproximadamente 92 muestras simultáneamente en un tiempo de alrededor de tres horas, lo que facilita el trabajo clínico en situaciones de alta carga de trabajo. Esto es fundamental, ya que los síntomas del dengue son inespecíficos, incluyendo fiebre, dolores de cabeza, y dolores musculares y articulares, que pueden confundirse con otras enfermedades. Sin un diagnóstico específico, es difícil alcanzar una atención precisa y rápida, lo que es crucial para prevenir complicaciones graves como el shock hemorrágico.
Innovación en la producción nacional
Este test no solo es el primero desarrollado en el país, sino que también cumple con estándares de especificidad y sensibilidad comparables a las pruebas internacionales que se utilizan actualmente en el ámbito clínico, las cuales son mayoritariamente importadas. La bioquímica Belén García Fabiani, coordinadora del desarrollo de Gamarnik, destacó la importancia de cumplir con estos requisitos, que van más allá del aspecto clínico. La innovación en la producción nacional no solo reduce la dependencia de productos importados, sino que también representa un ahorro en costos y asegura el acceso a herramientas diagnósticas en momentos de epidemia.
Contar con un test que facilite la detección temprana del dengue permite un manejo más eficiente de la enfermedad y mejora el seguimiento epidemiológico en tiempo real. García Fabiani subrayó la importancia de tener un abastecimiento crítico, ayudando a mitigar la dependencia externa y fortaleciendo los recursos para combatir enfermedades endémicas en la región. Este avance ha sido posible gracias a la colaboración entre diversas instituciones, y en la primera etapa se estima que se producirán 500 unidades para evaluar la aceptación y la posibilidad de escalar la producción, e incluso exportar el producto en el futuro.

