Un breve comentario del periodista José Antonio Neme sobre el caso de Manuel Monsalve generó diversas reacciones en las redes sociales. Ayer, durante la emisión del programa Mucho Gusto, el panel discutía el caso del actor Gérard Depardieu, quien enfrenta acusaciones de agresiones sexuales y cuyo juicio ha sido pospuesto debido a un presunto problema de salud. En este contexto, Neme compartió un dato que sorprendió tanto a los televidentes como a su compañera Karen Doggenweiler.
El comunicador expresó: “No sé si es por lo que hemos vivido en Chile que uno está más atento o más sensible a este tipo de casos… a raíz de (la acusación a) Monsalve. Dicho sea de paso, ayer me enteré de unas cosas de Monsalve que mejor no las digo acá, porque es un relato terrible, atroz, tremendo, de una fuente muy importante. Paso página”. A pesar de la curiosidad de Doggenweiler, quien preguntó sobre el contenido de la información, Neme se mantuvo firme en su decisión de no profundizar en el tema, respondiendo: “No, es que no lo voy a decir”.
La conversación se tornó más intrigante cuando, sin darse cuenta de que el micrófono estaba abierto, Doggenweiler insistió en su pregunta sobre lo que Neme había mencionado. Este, en un tono reservado, reiteró que no iba a compartir más detalles.
Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar. Muchos usuarios expresaron su preocupación y descontento ante la posibilidad de que Neme tuviera información relevante sobre Monsalve y decidiera no compartirla. Un comentario en particular destacó: “Si José Antonio Neme sabe cosas sobre Manuel Monsalve y decide callarlas teniendo un medio para decirlo libremente es encubrimiento”. Otros usuarios también señalaron que el tema era de naturaleza aberrante y que la decisión de Neme de no hablar al respecto podría ser vista como una forma de encubrimiento.
Esta mañana, Neme reiteró en el programa que había recibido información de una fuente confiable sobre acciones aberrantes atribuidas a Monsalve, pero rápidamente cambiaron de tema. La situación ha suscitado un debate sobre la responsabilidad de los medios y de los comunicadores en la divulgación de información sobre casos de esta índole, así como sobre la impunidad que, según algunos, persiste en torno a figuras públicas involucradas en acusaciones graves.

