El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, afirmó este jueves que no tiene planes de dimitir y que se presentará como candidato del Partido Liberal en las elecciones generales programadas para finales de 2025, a pesar de la revuelta de algunos miembros de su partido. Trudeau respondió con un rotundo “sí” cuando, en una rueda de prensa en Ottawa, se le preguntó si se mantendría al frente de los liberales, a pesar de que más de veinte diputados gubernamentales han solicitado su renuncia.
Reunión del Partido Liberal
El miércoles, el grupo parlamentario del Partido Liberal se reunió con Trudeau para discutir el desplome de los liberales en las encuestas y el creciente descontento entre los diputados debido a la falta de acción del Gobierno. Durante esta reunión, uno de los diputados rebeldes, Patrick Weiler, leyó una carta respaldada por aproximadamente 24 parlamentarios liberales que solicitaban que Trudeau dimitiera el próximo lunes 28 de octubre.
Trudeau, al abordar las cuestiones sobre la revuelta interna, declaró: “Como partido, siempre hemos tenido discusiones robustas sobre la mejor forma de avanzar. Y las seguiremos teniendo mientras yo sea el líder”.
Resultados de las encuestas
Desde hace varios meses, las encuestas indican que el Partido Conservador, liderado por Pierre Poilievre, ganaría las elecciones con un amplio margen. La media de encuestas coloca al Partido Conservador con un 42,5% de intención de voto, mientras que el Partido Liberal de Trudeau se encuentra 19 puntos por debajo, con un 23,2%. El Nuevo Partido Democrático (NPD), de tendencia socialdemócrata, ocupa el tercer lugar con un 18,4% de apoyo.
Una encuesta publicada el martes por la firma Abacus Data reveló que solo uno de cada cinco canadienses desea que Trudeau se presente a la reelección, y que dos de cada tres ciudadanos quieren que dimita de manera inmediata como primer ministro y líder liberal.
Descontento social y políticas migratorias
La impopularidad de Trudeau se ha visto vinculada al descontento generalizado de la población con el aumento acelerado del costo de la vida, la falta de viviendas asequibles y el deterioro de los servicios públicos. Muchos canadienses atribuyen estos problemas a las políticas migratorias de Trudeau, que han permitido la llegada de un número récord de inmigrantes.
Precisamente este jueves, Trudeau anunció que Canadá reducirá hasta un 27% el número de residentes permanentes que el país aceptará en los próximos tres años. Reconoció que su Gobierno había cometido un error al autorizar la llegada de 500.000 personas al año para 2025 y 2026.
En respuesta a este anuncio, Poilievre declaró que la decisión del Gobierno canadiense en materia migratoria es una prueba de la mala gestión de Trudeau y mencionó que está en contacto con diputados liberales descontentos con el primer ministro. “Algunos de ellos incluso podrían votar a favor de una moción de censura contra Justin Trudeau si se produce de nuevo”, explicó el líder conservador.

